No llores, por favor. Ya sé que el alma pesa, y los temores crecen, que los días pasan y tú sientes que no avanzas; pero el mundo se mueve y tú con él. No te pido que sonrías, ni que estés de buen humor, ni si quiera que estés bien, y mucho menos que finjas todo esto. Te pido que vivas, que vivas con tus miedos, y tus inseguridades; que luches con demonios, y mentes vacías. Que vivas con resaca de discusiones eternas, y gritos que no te dejan descansar. Con la música al máximo y los problemas al mismo nivel, porque huir no siempre es la solución. Que vivas con flojera, deshaciéndote de todo aquello que te haga mal, y las personas que te retengan. Que vivas con toda la carga que ello supone, sintiéndote bien o mal, siendo duro o fácil; aunque te aseguro que esto último nunca será real. Pero vive, maldita sea, vive como sea, que hasta con sufrimiento se tiene una buena vida, al fin y al cabo somos nosotros los que decidimos cómo vivirla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario