miércoles, 1 de agosto de 2018

Me voy

Me voy, y no es una amenaza, me temo; es un comunicado. Me voy, y no, no me mudo, ni me marcho a ningún lado. Pero me voy. Me voy de tu vida porque, simplemente, ya no me siento bienvenida. Me voy porque es demasiado duro verte y saber que te estás destruyendo, que no se puede ayudar a quien no quiere ser ayudado; y que tú has decidido ponerme a un lado. Me voy, porque te amo, y cada corte es una puñalada a mi corazón. Porque sabes que yo no soporto la autodestrucción, y tú lo estás haciendo en estos momentos. ¿Pero sabes qué es lo peor? Que, en el proceso, con quien vas a acabar es conmigo. Y yo no quiero caer, de verdad que no. No aguanto más la negatividad, las eternas malas rachas, que se convierten en vidas enteras, ni las horas en vela, rezando porque no te haya pasado nada. Me voy porque simplemente ya no aguanta más mi corazón, de tanto quererte, y ver que tu amor no es tan grande como el mío, como para querer parar por mí. Yo lo haría por ti. Haría cualquier cosa que me pidieses. Pero supongo que ya no, después de todo, me voy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario