sábado, 30 de diciembre de 2017

¿Acaso soy alguien?

Me siento despreciada, llevaba un tiempo sintiéndome bien y, de nuevo, volví a caer en la realidad. Siempre me preocupo más y doy más importancia a las personas de lo que ellas me la dan a mí. Estoy sola, estoy jodida y malditamente sola, esa es mi vida. Nadie me habla, ni me pedi de ir a salir, nadie quiere verme ni saber de mí, qué es de mi vida o cómo estoy. Nadie se acuerda si quiera de que existo. Y, sin embargo, yo me acuerdo de todos, me preocupo por cómo estarán y estoy aquí siempre que me necesitan. Mi vida es una jodida mierda, no me siento agusto en mi carrera, siento que me he equivocado con ella, que no encajo. Me siento la tonta del salón, y cada día me pregunto cómo llegué si quiera ahí. Perdí a todos mis amigos, porque al entrar a la universidad todos empezaron a tener cosas mejores que hacer, y personas mejores con las que hacerlas. Mi familia está distante, separada, rota. No soy feliz, es tan simple y sencillo como eso. Siento que nadie me conoce, ni valora, y yo tan solo pido una persona que me mire a los ojos y quiera saber más de mí, ¿tanto estoy pidiendo? Porque yo no lo creo. Y tampoco creo que pueda aguantar mucho más, me duele hasta el alma, no sé a quién contarle mis cosas, porque cada vez que hablo a alguien siento que molesto. Nadie me recuerda. Y si nadie me recuerda, ¿acaso soy alguien?

2017

Feliz año, feliz año a la persona más importante de mi 2017, a la mejor que conocí y lo mejor que me pudo pasar. Feliz año nuevo, año que espero pasar junto a ti, y no solo este, sino que todos los que vienen. Feliz año al motivo de mis sonrisas y a quien enjuga mis lágrimas, a quien me soporta en las noches y en las mañanas, a una de las persona más importantes de mi vida, y de las que más aprecio. Espero que este año todo te vaya mucho mejor, que ilumes el mundo con esa brillante y hermosa sonrisa que tienes y dejes pasmado a todos. Lo único que te pido es que sigas cada día a mi lado, como yo pienso estar al tuyo. Me diste lo más memorable de este año, un motivo para jamás olvidarlo y que se convierta en uno de mis favoritos. Decirte que te quiero con todo mi corazón y espero que este tan solo sea el primero de muchos más años por venir. Gracias por convertirte en mi mejor amigo, mi otra mitad, por levantarme en mis caídas y sostenerme cada vez que alzaba el vuelo. Gracias, simplemente, por estar ahí.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Siempre junto a ti

Con los ojos cerrados, tumbada te anhelo. En mi mente te observo y son tan vagos los recuerdos. Tu brillante mirada y tus mejillas alocadas, tus alargadas pestañas y tus sinceras palabras. El canto de un pájaro y el vuelo de una mariposa, la luz de una luciérnaga y una noche estrellada. Fuegos artificiales y el olor a césped recién cortado, la tierra, mojada, impregnada de ese aroma a lluvia y a madera empapada. Con los pies embarrados, la ropa hecha guiñapos y los ojos perdidos en otro mundo. Con las estrellas fugaces pasando sobre nosotros y pidiendo siempre el mismo deseo. Y tus labios, feroces, que acabaron con la dulzura de la noche para comenzar el día. Y el sol sale, y con él los recurdos se van, los anhelos vuelven y tu mirada se pierde, y, de nuevo, pido el mismo deseo: quedarme para siempre viviendo en aquel momento y lugar, junto a ti. Siempre junto a ti.

Esas personas...

Las sonrisas más sinceras son aquellas que te dedican las personas que te quieren de verdad. De esas hay pocas. Personas que sin necesidad de hablar todos los días están ahí siempre que las necesitas, que aunque llevéis un tiempo sin hablar no necesitan ni un solo segundo si quiera para preocuparse por ti. Esas personas que vencen el orgullo y te hablan, porque es más importante permanecer en tu vida que cualquier tontería que haya ocurrido. Esas personas que te animan y que de no poder hacerlo se hunden contigo, que hacen todo lo posible porque estés bien y te dicen siempre la verdad. Esas personas que sin necesidad de decir te quiero te lo demuestran cada día, en las que puedes confiar y sabes que no te van a traicionar. Sí, de esas hay pocas.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Mi mejor amigo

Todos tenemos a alguien especial en nuestra vida, una persona que con tan solo un "hola, ¿cómo estás?" ya nos alegra el día. Una persona que en cuanto estás mal piensas en ella, porque sabes que tan solo con su compañía te hará sentir mejor. Una persona con la que quieres compartir todos tus buenos momentos, a la que te encanta escuchar y que cada cosa buena que le ocurre, es como si te ocurriese a ti. Porque lo suyo es tuyo, y lo tuyo es suyo. Porque cada lágrima suya te parte el corazón y cada sonrisa te alegra el alma. Porque cada vez que discutes con esa persona es como una autoflagelación. Alejarte de ella es como realizar un suicidio. Porque no es solo que la necesites en tu vida, porque todos somos capaces de necesitar a otros, las personas que se quedan de verdad son las que quieren tanto como necesitan que la otra persona se quede en su vida. Porque todos tenemos esa persona por la que daríamos lo que fuese por no verla mal, y por la que buscaríamos por cielo y tierra la manera de levantarla y, si no podemos, nos lanzamos al suelo con ella. Porque jamás la abandonarías, no podrías dejarla sola de ninguna de las maneras. Porque es demasiado especial, demasiado importante. Porque es esa persona que querrías que se quedase contigo toda tu vida, porque esa persona es tu mejor amiga, y porque no podrías quererla más.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Estoy cansada de vivir

Siempre eres fuerte, hasta que un día te rompes. No soportas más cargar con todo el vacío que te rodea. No soportas más la fría soledad. Y es que te cansas, te cansas de siempre estar ahí para todo el mundo pero luego no hay nadie ahí para ti. De escuchar los problemas de todo el mundo pero que luego nadie te quiera escuchar a ti. Porque eso sí, cuando se encuentran mal todos te buscan, ¿pero y cuando tú lo estás? ¿entonces qué? Entonces, a nadie le importa. Porque para los buenos momentos, las caras felices y los comentarios bonitos existen otras personas. Tú solo existes para las críticas, los enfados y borderías. Tú solo tienes que soportar porque eres amiga, hasta que te das cuenta de que ya no lo quieres ser más. ¿No debería ser algo recíproco? ¿No se basa acaso en eso? Porque, en estos momentos, no lo siento así. Estoy cansada de que todos se enfaden conmigo, de que se olviden de mí y solo me quieran para cuando les conviene. Estoy cansada de ser utilizada, de que nadie se dé cuenta de que existo. Estoy cansada de vivir.

Me cansa

¿No os pasa que os cansais de todo? Porque a mí me pasa. Me pasa que estoy cansada de escuchar sin ser escuchada. Me pasa que estoy cansada de preocuparme por los demás y que luego nadie se preocupe por mí. Me cansa que si no me hago ver, me dejen atrás. Me cansa que esté siempre ahí para todo el mundo pero luego no haya nadie ahí para mí. Me cansa que las personas se olviden de mí, y yo no sea capaz de olvidar a nadie. Me cansa que siempre sea la idiota que perdona todo pero que, cuando cometo un error nadie quiera perdonarme. Me cansa que tenga que pasarme las noches en vela imaginando una vida que no tengo y que en los días solo sueñe despierta que llegue la noche. Me cansa que todo me canse. Que en mi casa no me sienta segura porque no se siente como un hogar, que la soledad sea mi única compañía y cada día me rompa un poco más. Que tenga la mirada vacía, perdida, y nadie haga nada para arreglarlo. Porque siempre soy yo la que arregla a los demás, y ahora digo yo, ¿y quién me arregla a mí?

Quebrarse

Esa sensación de que haces todo mal, que cualquier palabra que digas te ahoga e incluso el más mínimo gesto tuyo es molesto. Esa sensación de que a los ojos de los demás eres alguien poco destacable, de que las noches se te hacen eternas y cuando es de día tan solo quieres que acabe. Esa sensación de llegar a casa y no sentirte a salvo, porque ningún lugar se siente como un hogar para ti. Esa sensación de no tener a nadie con quien expresarte, nadie que te escuche ni te hable. No tener a alguien que se preocupe por ti, no lo suficiente. Esa sensación de ahogarte en lágrimas, y que todos te miren mientras mueres. Porque nadie quiere salvarte. Nadie quiere salvar a la persona que no sabe cuándo se tiene que callar ni cuándo su opinión comienza a sobrar, nadie quiere saber sobre la persona que siempre calla y escucha, porque todos queremos ser escuchados, pero pocos son realmente los que lo hacen, y, a esos pocos les toca callar, porque los que hablan no quieren parar, no quieren parar porque su vida es mucho más importante que lo que tengas que decir. Así que un día te cansas y dejas de escuchar, y dejas de hablar. Dejas de dar tu opinión y de decir siempre la verdad. Un día te quiebras, y no hay nadie que te quiera reparar, después de todo, ¿quién iba a darse cuenta si quiera de que ya no estás?

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Mirar a las estrellas

Mirar a las estrellas, y sentirte nada. Darte cuenta de lo insignificante que eres, de que si te vas, solo serás una mota de polvo más para el universo. Que con el tiempo las personas te olvidarán hasta que, un día, nadie más te recuerde. ¿Y qué somos, si no existimos para nadie? ¿Acaso cuenta nuestra existencia? Somos polvo de estrellas creados por la explosión del Big Bang, somos agua y sangre. Somos efímeros. Insignificantes. Y, sin embargo, todo nos parece gigante. Nos creemos el centro del universo, nosotros, a los que todo nos viene grande. Pensamos que controlamos la vida pero la realidad es que la muerte nos gana. Jugamos una partida en la que sabemos con toda probabilidad que perderemos. Reímos, lloramos, cantamos, bailamos, vivimos, pero siempre morimos. Y a veces amamos, y otras tantas odiamos. Pero al final, todos desaparecemos. Y miro a las estrellas, porque la muerte llega hasta ellas, y porque sé que todo tiene un fin.

domingo, 26 de noviembre de 2017

En la noche y en el día

En la noche callada
el viento silbaba
las hojas esparcidas
por la tierra ennegrecida.

En el día la Luna brillaba
y el Sol no se asomaba
escondido por las penas
que levantaban murallas.

En la noche vi las estrellas
y lloré junto a ellas
reí con las constelaciones
y bailé con el universo.

En el día canté con ganas
y dormí sin alma
mientras mi corazón
con lágrimas se encerraba.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Luchadorxs

Para todas aquellas personas que alguna vez te dijeron que no eres guapx, para todas aquellas personas que dijeron comentarios hirientes sobre ti. Para aquellos que se rieron cuando cometiste un error y te dejaron solx. Para todas aquellas personas que cuchicheaban a tus espaldas y te insultaban a la cara. Esto, esto no es para ellas. Esto es para todas aquellas personas que fueron fuertes, resistieron, batallaron, lucharon, se mantuvieron. Para aquellas que se enfrentaron, gritaron y atacaron. Para aquellas que pasaron por las mayores adversidades, comentarios e injusticias. Esto es para todo aquel al que le hicieron sentir mal cuando no se lo merecía, para recordarle lo fuerte que es y todo lo que vale. Esto es para recordarle que hay gente buena en el mundo y que, algún día, brillarán más que nadie. Esto es para recordarles que hay que seguir adelante y nunca acobardarse.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Ser famoso

Hablando con una persona dijo algo que realmente me molestó. Le decía que me gustaría escribir tan bien como un escritor al que admiro, y su contestación fue "es que si escribieses así serías famosa", como si los famosos fuesen los únicos que hacen las cosas bien, como si el resto por el simple hecho de no serlo, no se nos pudiese dar bien. Como si no existiesen miles de cantantes, bailarines, pintores, músicos, científicos, cocineros, escritores, que lo hiciesen bien sin ser famosos. E incluso mejor que estos, porque que alguien sea famoso no lo hace inmediatamente bueno, se necesita mucho más que eso, grandes burradas han sido dichas por personas muy conocidas. Lo que quiero decir es que puedes ser muy bueno en algo, el mejor incluso, sin tener que ser famoso, nuestro talento no se mide en cuánto nos conoce la gente, se mide en cuánto llegamos a las personas. Y uno puede ser leído por muchos y no ser nada, y ser leído por pocos y ser todo.

El amor

Leí sobre el amor. Lo hice mil veces y, aun así, nunca logré sentirlo, y no sé si es porque espero que sea igual que la sensación que describen en los libros o porque todavía no llegó la persona indicada. ¿Y cómo sabemos acaso cuando llega esa persona? ¿Nos viene destacada en otro color? ¿Nos palpita el corazón? ¿Sentimos mariposas? ¿Qué se siente cuando se conoce al que es el amor de tu vida? ¿Si quiera te das cuenta de que lo es? Porque igual no te percatas de que lo era, hasta que ya es demasiado tarde para poder hacer algo. Igual somos demasiado cobardes para enfrentarnos al amor, ¿y qué es eso en todo caso? ¿Quién es el amor para dictar nuestras vidas? Para hacernos pensar en otra persona, para no dejarnos dormir, ni comer. Para que nuestros sueños tengan nombre y apellidos. ¿Quién es el amor, ese ser tan injusto, alocado e irrazonable? ¿Quién es y por qué no llama a mi puerta?

viernes, 10 de noviembre de 2017

No soy especial

¿No os pasa que os resulta inconcebible la idea de que alguien se enamore de vosotros? Porque a mí me pasa, constantemente. Y siento cada te quiero que me han dicho falso, nublado de dobles intenciones. No soy especial. Y eso es un hecho, ha sido así siempre y así será. No soy especial. No soy la chica más inteligente del mundo, ni la más guapa, ni la más simpática, ni buena. No canto, ni bailo y mucho menos hago deporte. Ni si quiera escribo bien. Hablo demasiado y a veces hago daño, que las verdades duelen y yo las tiro como dardos. Que por motivos de la vida todos se cansan de mí, me suplantan y abandonan. Porque no soy especial, ni alguien en el que fijarse y, mucho menos, enamorarse. Porque soy tímida e invisible, porque el mundo prefiere otra compañía a mí. Porque soy totalmente prescindible y a veces siento que si me fuese, nadie se daría cuenta.

jueves, 2 de noviembre de 2017

'Hola'

Paseas por el mundo como si la vida no tuviese sentido, como si nadie te importase o a nadie le importases. Crees que la vida no tiene sentido y que si te fueses el mundo no lo notaría, y tengo la obligación de demostrarte que te equivocas. Que de millones de personas que existimos estoy segura de que alguien se preocupa por cada uno de nosotros, que tenemos nuestro propio ángel de la guardia terrenal y, si nosotros no nos amamos lo suficiente, alguien más nos ayudará. Que todos somos importantes, y siempre habrá alguien que vea nuestra magia, la entienda, y la encienda. Que si te sientes solo, piensa que hay alguien que posiblemente está pensando en ti pero no se atreve a hablarte y, si tú eres una de esas personas que observa en silencio, te animo a hablar, porque muchas veces no somos conscientes del impacto que tienen nuestras palabras en otras personas y, un simple hola, podría cambiar toda una vida, e incluso salvarla.

lunes, 23 de octubre de 2017

Una obra de arte

Mirar a una persona y pensar que es una obra de arte. Quedarte mirando fíjamente a sus ojos y estar completamente segura de que no te equivocas, de que no hay nada más puro. Contemplar sus fotos y pensar que no existe persona más hermosa, que te transmita tanto. Creer ver reflejada su alma en su mirada, que sus pestañas sean la puerta que te lleva a un nuevo mundo, y sus párpados los que te la cierran. Que sus mejillas repletas de color te den la vida, y aquella nariz te lleve hasta sus labios, que si los ojos son el alma los labios son el corazón, y no se me ocurre un lugar mejor en el que pasar la eternidad.

jueves, 19 de octubre de 2017

El juego de la vida

¿No os pasa que a veces la vida es una mierda? Que todo te marea, que nada tiene sentido, ni te sale bien. Que las personas te dejan, porque no eres suficiente, o simplemente ni si quiera eres, porque se van sin más.
¿No os pasa que tenéis ganas de todo y de nada? Que reís y al segundo lloráis, que pasáis de un estado al otro como de la nada. Que os sentís solos, infravalorados, y os dais cuenta de que la mayor parte del tiempo lo hacéis vosotros mismos. De que estáis hartos, de todo. Y de todos.
¿No os pasa que nada os pasa? Y que os pasa todo. Porque se juntan en una mezcla explosiva de incertidumbre que os atraviesa el alma, y ya no sabéis distinguir el bien del mal, el amigo del conocido, y el amigo del que lo finge ser. Que vuestro enemigo ahora lo es más que nunca, y vuestro amigo ya no se deja ver. Que estáis solos en un nuevo mundo del que no conocéis nada, ni a nadie, y tenéis que salir de allí con vida, pero nadie os explicó en las instrucciones que salir con vida no significa salir indemne.

sábado, 14 de octubre de 2017

Merecer algo mejor

Aceptar que hay personas que están en nuestro corazón, pero que no pueden estar en nuestra vida. Que hay personas que nos hacen mal, y es mejor sufrir por dejarlas ir que mantenerlas y autodestruirnos, que a la larga el dolor será más leve, que todo el sufrimiento merecerá la pena. Que merecemos algo mejor. Merecemos a alguien que nos quiera tanto como nosotros queremos y que nos de tanto como le damos, que nos preste atención y nos cuide. Porque nadie se merece menos de lo que da, y yo, desde luego, que no pienso ser de esas personas que se conforman con nada, cuando pueden tener todo. Que si alguien no me valora ya habrá otra persona que lo haga. Que el mundo es justo y el tiempo ilimitado, y, el día que llegue a su fin, quiero que sea habiéndolo aprovechado.

lunes, 9 de octubre de 2017

Las personas cambian

Las personas cambian, en ocasiones no sé si para bien o para mal, ¿Tal vez evolucionan? ¿O solo están dejando ver su verdadero yo interior? ¿Quizá solo es conmigo? Y la respuesta a todas ellas es la misma: no lo sé. Puedo hacer mil especulaciones y no encontrar la respuesta en ni una sola de ellas, puedo pensar e intentar conseguir la verdad pero lo cierto es que es algo que jamás voy a lograr. Y me fastidia, porque normalmente cuando las personas a mi alrededor cambian es para alejarse de mí, y no sé si el problema soy yo, que no soy suficiente y logran verlo, o son ellas, que no son suficiente para mí.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Sola

En ocasiones puedo estar completamente rodeada de personas y sentirme totalmente sola. No importa las personas que hayan a mi alrededor, sino la importancia que me den, y que yo les dé. Prefiero estar en compañía de una única persona que realmente esté interesada en mí, que tener a veinte y que solo sea una más del montón. No es lo que tienes, sino cómo lo cuidas. No es cuanto tienes, sino qué calidad tiene. No es de donde vienes, sino adónde perteneces.

Comprendí

Hoy comprendí que el ayer por muy cerca que esté, no se puede alcanzar. Que las verdades hay que decirlas a la cara, aunque duelan, que los te quiero no siempre son verdaderos ni los te extraño sinceros. Comprendí que una disculpa a tiempo vale más que cualquier orgullo, que tratar de eliminar a una persona de tu vida, de olvidarla como si nada, no es la solución. Que las cosas hay que dejarlas claras. Comprendí que hay que luchar por quien merece la pena, y que a veces, las personas buenas hacen cosas malas y las personas malas hacen cosas buenas. Comprendí que en el mundo no todo es blanco ni negro, que existe ese punto intermedio en el que estamos todos. Comprendí que a veces las personas que menos muestran son las que más sienten, y que aquellas que dicen mostrar son las que más mienten. Comprendí que a veces amar no es suficiente, pero que te da motivos para luchar. Comprendí, también, que uno no se puede rendir con facilidad, que no te puedes dar por vencido con aquello que merece la pena y que un no se puede convertir en . Comprendí, que uno no se puede marchar sin intentarlo, porque todos merecemos una segunda oportunidad. Y si ya la hemos gastado, ¿por qué no obtener una más?

miércoles, 30 de agosto de 2017

Mi puerto

Navegué en tu mirada pensando que embarcaría en una gran travesía, pero tu sonrisa hizo que perdiese el puerto y navegase por aguas que desembocaban en tus mejillas. Cada lunar, un cabo por atar, partiendo por el oleaje de tu cabello y descendiendo por la pendiente de tu cuello. Tormentas, en forma de lágrimas, tambalearon mi barco impidiendo que llegase a puerto. Maltrecho y lleno de estrías, con la vela rota y la esperanza perdida, navegé, hasta que encontré el faro que me guió a tu corazón. Allí, eché el ancla y de aquel puerto jamás partí.

Perdonar

Hay cosas que sencillamente no se pueden cambiar por más que nos gustaría. Que escapan a nuestro control. O simplemente ya es demasiado tarde para ello. Son las cosas que decimos sin pensar las que luego nos llevan a lugares en los que no nos gustaría estar y mi pregunta es, ¿lo merecemos? ¿de verdad? Todos cometemos errores, algunos más grandes que otros, ¿pero no precisamente por ello merecemos dar una segunda oportunidad? O tercera. O cuarta. Las que hagan falta. Creo en las infinitas oportunidades para aquellos que se la merezcan. La incógnita está en eso, ¿la merece? ¿realmente ha cambiado algo desde la última vez como para merecerla? Y la respuesta sigue siendo no. Y me pesa, porque sigo dando, esperando algo que jamás va a llegar. Y me duele, porque necesito algo que no voy a tener, porque si hay algo que sé, es que aquello que estaba tan bien una vez, ahora ya no lo va a estar más. Y, lo que más me fastidia de todo, es que en su momento no lo supe apreciar. Así que aquí estoy, esperando como una tonta a que alguien me de una oportunidad que jamás va a llegar, porque a veces se me olvida que el mundo no es como yo, y que yo de todas esas oportunidades no significa que alguien más las vaya a dar. Así que perdonaré sin jamás ser perdonada, siendo la chica tonta que he sido siempre.

martes, 22 de agosto de 2017

Maldita noche

Me dijeron que te fuiste. Y lo supe, lo supe desde mucho antes de que te fueses. Lo sentí desde aquella primera mirada. La primera vez que te vi. Tus ojos iluminaron el espacio, de repente la noche se hizo día, y mi corazón desembocó en una locura inaudita. Lo vi en tu mirada, el peligro de enamorarme y, a la vez, la urgencia de ello. Vi que me destrozarías y que te irías. Lo supe desde ese momento, pero nada pudo evitar que me enamorase de ti. Tormentosas las noches que jamás volvieron a ser días y todos los puertos que quedaron sin faro. Dichoso mi corazón, que nadó en aguas nefastas que acabaron en locura. Maldita la hora en la que te vi y maldito el segundo en que te perdí, porque de estar aún aquí, se acabaría esta tormenta y saldría el sol. Malnacida sea la noche, que me robó el día. Y bendito sea el momento en que te vi volver hacia mí.

jueves, 10 de agosto de 2017

El espejo del alma

Creo que las fotos son el espejo del alma. Cada vez que pensamos que salimos mal, es porque nos sentimos así, y cuando salimos bien, es porque nos sentimos fenomenal. Y luego están esas fotos que vemos mucho después y pensamos "pero si salía genial" o "pero si salía fatal", porque cambiamos de perspectiva y de mentalidad en el tiempo transcurrido. Las imágenes nos describen, más de lo que quisiéramos o pensamos. Esas personas somos nosotros, y en nuestro rostro se refleja cómo nos vemos a nosotros mismos y cómo nos encontramos.

jueves, 20 de julio de 2017

Me fui

Me fui, y me dijiste adiós. Me fui, y no cogiste mi mano. No me suplicaste que me quedara. Ni si quiera soltaste una lágrima mientras yo las derramaba. Me fui, y decidiste dejarme marchar. Sin luchar. Me fui, porque no te importaba, porque con cada silencio lo demostrabas. Me fui, porque era la mejor opción para mí, y la que menos te importaba a ti. Me fui, y me partiste el corazón a pesar de que era yo la que se marchaba. Me fui, y me dije que tenía que ser fuerte.  Que no podía volver.  Pero giré la cabeza, y ya ni si quiera estabas ahí. No te importaba lo suficiente como para verme marchar, al fin y al cabo, soy yo la que me fui. Y es mejor así.

lunes, 17 de julio de 2017

Recoger lo que se siembra

¿Para qué sirve el esfuerzo, si luego no se ve recompensado? ¿Para qué tanto sudor, si todo acabará en lágrimas? ¿Para qué? ¿Para qué? Aprendí del refrán que recoges lo que siembras, pero aprendí de la vida que, a veces, lo que siembras se es llevado por una plaga, que las cosas se pudren y a veces no llueve, ni sale el sol. Que lo que siembras, no siempre lo recoges. Que a veces te lo llevas todo, y otras te quedas sin nada. Aprendí también que tras una larga sequía, llega la lluvia, y con esta, el arcoiris. Que hay que ser fuerte, recoger lo poco que queda de la cosecha, y lidiar con ello. En ocasiones serán toneladas, y en otras unos cuantos kilos, es por eso que siempre hay que guardar un poco de otras cosechas, para seguir adelante. Siempre hay que seguir adelante. Aprendí a recoger la cosecha y, por poco que fuera, tratar de verle el lado bueno. Aprendí a ver el lado bueno de aquello que ni si quiera lo tenía, y a ser fuerte incluso cuando no lo requería, a no depender de nadie y saber cuándo es el momento oportuno de recoger la cosecha. Aprendí a cultivar aquello que otros no querían, porque hay que valorar las cosas. Aprendí también, que cuando mi cosecha creció, aquello que nadie quería se volvió en lo que todos deseaban. Es por eso, que la mía, siempre será la mejor cosecha.

viernes, 30 de junio de 2017

Hojas movidas por el viento

¿Alguna vez te has sentido así? Como si la vida no tuviese sentido. Como si los sueños por primera vez fuesen solo sueños, y no algo que piensas alcanzar algún día. Como si un adiós fuese definitivo, y un hola secundario. Como si las personas fuesen viento y las hojas palabras movidas por estas mismas. Que derivan. Hojas que divagan por lugares inimaginables, que recorren el mundo. Hojas que vuelan alto, descienden y acaban en tu cuerpo. Hojas que chocan contigo. Hojas que esquivas, que te molestan. Y luego están ese tipo de hojas a las que alcanzas cuando las ves, aquellas que persigues hasta tenerlas en tus manos. Aquellas hojas que realmente merecen la pena. Es esa corriente de aire que no molesta, que te mese suave el cabello y lo hace revolotear, ese es el aire que quieres en tu vida, no aquel que te empuja, va a contracorriente y hace que no puedas ver poniendo tu pelo en tu rostro. Es de ese mismo del que debemos alejarnos. Las personas que debemos mantener en nuestra vida son aquellas que con sus palabras nos ayudan a ser.

martes, 27 de junio de 2017

El huracán Patricia

¿Hay huracanes con nombre de personas o realmente son personas disfrazas de huracanes? Porque a veces lo dudo. Dudo de cuál es más destructivo. Las personas son dañinas, primero te dicen que te quieren, y luego arrasan tu corazón con todo lo que tienen. Porque saben que tienen el poder, conocen el territorio, los puntos débiles y qué zonas atacar. Lo que dudo es sobre si lo hacen aposta, o no. Ojalá no fuese así. Ojalá nadie hiciese daño por el simple gusto de hacerlo. Ojalá las personas fuesen buenas por naturaleza. A veces creo que porque yo no quiera dañar a nadie, nadie querrá dañarme a mí. Pero me equivoco. El mundo no es como yo y, si no espabilo, la única que acabará siendo arrasada por un huracán seré yo. Y tal vez sea hora de cambiar, de convertirme en el huracán que arrasa con todo a su paso. Quizá debería ser destructiva, tal y como lo han sido conmigo. Quizá debería dejar de pensar en qué es lo que puedo hacer por el resto, y dedicarme a pensar qué puedo hacer por mí. Quizá sea hora de demostrar que no por nada el huracán más fuerte lleva mi nombre.

lunes, 26 de junio de 2017

Cagarla

Hay veces en las que no sabes cómo te sientes. Si bien, si mal. Todo es angustia. Odio esa maldita sensación. La de no saber qué hacer con mi vida, si reír, llorar, o mandar a la mierda al que sea. Os lo juro, es lo que más ganas me dan en el mundo. Y odio eso de mí. El joderla con las demás solo porque no sé qué coño va mal conmigo. ¿Por qué no puedo simplemente seguir con las cosas como estaban? No, yo tengo que ponerme borde, cagarla y hacer daño. Ojalá no fuera así. Ojalá fuese de esas personas que saben lo que les pasa, sin tener que tratar de averiguarlo a través de textos. Ojalá pudiese saber quién soy. Pero no puedo. Por eso sigo escribiendo, porque mi mente libera partes de mí que ni si quiera sabía que existían. Porque al escribir muestro al mundo todo aquello que estaba conteniendo, porque me ayuda a saber qué es lo que me pasa. Y supongo que simplemente estoy demasiado cansada como para averiguarlo.

domingo, 4 de junio de 2017

Espera

Hay veces que la vida no dice no, sino "espera". Hay veces en las que un espera, se convierte en un "muy pronto". Y, otras, en las que el muy pronto se convierte en un "no". Nunca podemos estar seguros de nada. A veces todo parece estar resuelto, pero no es así. Y otras tantas tenemos la sensación de que estamos desbordados, no sabemos que hacer, solo recibimos noes diarios, pero, sin embargo, conseguimos salir, recibimos un "sí". Luchamos por lo que creemos, conseguimos lo que queremos, y conservamos lo que amamos. No puedo estar segura de qué es lo que me depara la vida, si en este momento me está diciendo sí, no, espera o muy pronto, pero de lo que estoy segura es de que lo voy a intentar. No importa lo que cueste, siempre trataré de luchar. Porque, aunque no sepa ni lo que quiera yo misma en este momento, sé que en algún momento lo sabré, y estaré orgullosa de haber luchado por ello.

domingo, 21 de mayo de 2017

Mi mejor amiga

Cuando el mundo parece que se desmorona, cuando no te queda nada, siempre aparece alguien para sorprenderte. Todos tenemos a nuestro pequeño rayo de sol para iluminar nuestras vidas, y yo la tengo a ella, a mi mejor amiga. Que aparece cuando más la necesito, sin necesidad de palabras. Es esa extraña unión que tenemos en la que sentimos cómo se encuentra la otra sin si quiera hablar. Es mandar un mensaje cuando la otra lo necesita, dar ánimos y apoyar sin pedirlo. Es estar ahí cuando nadie más lo está, porque no necesitamos a nadie más en nuestras vidas, nosotras nos complementamos. Ella es esa persona sin la que no puedo imaginar un futuro, es mi sol y mis estrellas, ella es mi mundo. No quiero vivir una vida en la que no esté, es por eso mismo que me voy a ocupar de que esté aquí, no hoy, no mañana. Siempre.

sábado, 20 de mayo de 2017

Recompensa

A veces te van a decir que no puedes lograrlo, te van a desanimar y tratarán de que no lo hagas. Son esas personas tóxicas las que merecen ser expulsadas de tu vida. No importa quién te lo diga, ni cuántas veces, porque todo aquello que uno se proponga lo puede lograr. No importa lo duro que sea, lo difícil, ni nada. Ninguna excusa es buena. Tienes. Que. Luchar. Sin importar que todos te digan que no lo hagas, especialmente si te lo dicen, porque aquellas personas que hacen eso, después serán las que te palmearán la espalda y te dirán que siempre confiaron en ti cuando lo logres, y esas mismas personas serán las que se queden golpeando a la nada entonces. Rendirse es para cobardes, tomar el camino difícil es para los valientes. Hay que luchar, llorar cuando estés a punto de estallar pero, después de eso, secarse las lágrimas y continuar. Nunca le des la satisfacción a esas personas de que perdiste, no te rindas, porque cada diminuto segundo de sufrimiento obtendrá una tonelada de recompensa.

Luchar por mí

La gente siempre te dirá que no puedes hacerlo. Te dirán el lado negativo, expondrán sus argumentos y tratarán de que no hagas nada. Te hundirán, no importa cuáles sean tus intenciones, nunca les gustarán. Cuando quieras emprender un nuevo camino, van a intentar detenerte, porque es arriesgado, porque podría salir mal. Sí, todo eso es cierto, pero ¿y si no es así? Y si sale bien. Y si es divertido. Y si logro alcanzar mi objetivo. Y si logro callar todas esas bocas que me dicen que no. Y si obtengo todo aquello con lo que había soñado. Porque, para ser sincera, si no lo hago, me arrepentiré, y si sale mal, al menos sabré que lo he intentado. Que no soy una cobarde, que lo importante no es lo que piensan los demás, sino lo que pienso yo. Habré luchado por mí, sin importar cuáles hayan sido los resultados.

domingo, 30 de abril de 2017

Un Best seller personal

He aprendido que quererme a mí misma es más importante que querer a cualquier otra persona. Que si no me corresponden, no pasa nada. Que si no me quieren, siempre me querré yo. He aprendido a valorarme y amarme, a pasar página cuando está escrita y a cambiar de libro cuando la historia no da para más. Que a veces las trilogías se convierten en sagas pero que, al llevarlas a una adaptación cinematográfica, no siempre salen como esperabas. Porque el amor es impredecible y aquel libro al que a una persona le ha marcado de por vida para otra persona pueden ser unas páginas cualquiera. Porque las personas somos libros, repletos de historias y fantasía. De realismo. De drama. Repletos de caídas, de alzamientos y de desvanecimientos. He aprendido que cuando una historia se acaba, que cuando el libro se cierra, cuando una persona muere, no significa que la historia haya acabado. No ha acabado, porque siempre habrá alguien para recordarla y encargarse de que llegue a miles de personas. Tal vez la historia acabe, pero los recuerdos permanecerán. Es por eso mismo que quiero rodearme de personas que me amen, que me amen de verdad, y que sean capaces de aceptarme tal y como soy. De contar mi historia cuando ya no me queden palabras. De prestarme páginas en blanco cuando las mías estén completas. De darme tinta cuando ya no tenga más. Es por eso que quiero rodearme de personas que hagan de mi libro un Best seller personal, porque para ser feliz, no necesito nada más.

jueves, 13 de abril de 2017

Pasado

Fuiste aquello que me marcó, la persona por la que me quedaba hasta las tantas de la madrugada pensando, soñando con los ojos abiertos de par en par. Eras en lo primero en lo que pensaba al despertarme cada mañana. Mi "un ratito más" para textear los buenos días. Mi escusa para no salir, y para hacerlo. Eras aquello por lo que merecía la pena vivir y por lo que habría dado cada pedacito de mi piel. La cuestión es el pasado, que es como este texto está redactado. Pasado, porque ya no puedo hablar en presente. Pasado, porque ya no quiero que haya un futuro. Pasado, porque así es como fue toda nuestra historia, repleta de mucha imaginación. Pasado, porque es lo que es, porque es lo que era. Pasado, porque se acabó, no por ti, que nunca notaste que existiese una historia, sino que por , que decidí que ya no había nada más que contar.

sábado, 8 de abril de 2017

Un lugar especial

Todos tenemos un lugar especial al que ir cuando estamos mal. Todos tenemos esa persona especial a la que ir cuando estamos mal. Y todos, también, combinamos ambas cosas. Pero los lugares se cambian y las personas se van. Porque con el paso de los años, todo es diferente. Aquel lugar al que te encantaba ir ha sido ocupado por un bloque de pisos. Aquella persona con la que te encantaba hablar ha preferido seguir haciéndolo, pero con otra persona. Y de repente te encuentras sin lugar y sin persona a la que recurrir. No te queda nada. Ahora parece que nunca vas a encontrar todo aquello que perdiste, todo se ve negro. Un futuro cuanto menos oscuro. Pero el día menos esperado te das cuenta de que el mundo parece infinito y las personas inacabables y que, aunque al principio cueste, finalmente acabarás encontrando de nuevo un lugar especial que compartir con una persona especial.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Estoy cansada de esperar

Es una mierda ver como todos avanzan y tú, sin embargo, sigues atascada. De repente tus mejores amigos tienen otros mejores amigos, salen con otras personas, y no eres a la primera a la que le comunican una importante noticia. Quedan, ves las fotos, pero tú no estás ahí. Porque has dejado de ser importante, pero ellos no. Siguen siendo tu único recurso. Y te sientes sola. Pero tan, tan sola. Ya no sales a la calle, no hablas con nadie, no sabes qué hacer ni qué decir. Te sientes como la mierda. Ni si quiera tienes una leve idea de qué hacer con tu vida, y te preguntas, ¿es esto normal? Pero no lo es. No lo es, cuando todo a tu alrededor avanza, excepto tú. Porque te quedas atrás, viviendo de momentos y personas que ya no existen. Y tienes que superarlo. Pero no puedes. No puedes, porque es demasiado el dolor que conlleva. Y es tan triste que solo lo sientas tú. Pero es lo que toca. Secarse las lágrimas, y vivir. Porque no podemos pasarnos la vida esperando. Estoy demasiado cansada como para seguir esperando, es hora de tomar cartas en el asunto. Es hora de decidir, de olvidar, de marchar. Es hora de dejar de ser la que se queda atrás, para ser aquella que siempre va un paso por delante. Es hora de ser valiente, de decir lo que se siente. Es hora de luchar. Es hora de ir a por todas.

lunes, 13 de febrero de 2017

Te fuiste

Y entonces te fuiste, demostrando todo aquello que dijiste que no harías con palabras. Pero, claro, en aquel momento  no me di cuenta de que los actos dicen mucho más. Y ahora lo veo, veo cómo usaste un dardo venenoso rodeado de un bonito envoltorio para tratar conmigo. Me envenenaste y, cuando se me pasó el efecto, te fuiste. Te fuiste, dejándome con todos estos síntomas tan extraños con los que no sé tratar. A veces dudo de si todo fueron alucinaciones, del efecto del veneno, o la simple y pura verdad. Tan cerca de mi alcance, pero tan lejos a la par. Y, sin embargo, ahora lo comprendo. Comprendo que, las personas que usan palabras bonitas, es porque no tienen nada más.

sábado, 28 de enero de 2017

De mayor

A la mayoría de personas, cuando les preguntas qué quieren conseguir en la vida, te van a contestar que quieren ser felices. Sin embargo, si me preguntas a mí, te diré que quiero hacer a los demás felices. Es la única vocación que quiero llevar a cabo. Es lo único que sé con seguridad que quiero hacer en mi vida. Quiero ayudar a las personas y que estas se acuerden de mí. Quiero dejar huella en el mundo. Quiero que, cuando un día de estos muera, la gente se acuerde de mí. No el mundo entero, eso, no. Quiero que me recuerden ciertas personas, tal vez pocas para el mundo, pero muchas para mí. Que me recuerden como ese alguien que les marcó en la vida, quien les ayudó a superar los malos momentos, a vivir buenos. Quiero ayudar y hacer al mundo feliz. ¿Hay alguna vocación para ello? Porque, de haberla, quiero hacerla. De mayor quiero ser quien haga feliz a todo el mundo.

viernes, 13 de enero de 2017

El imbécil de turno

Ahora lo comprendo. Entiendo cuando las protagonistas de los libros, atontadas, dejan al chico perfecto para irse con el imbécil de turno que las tenía enamoradas, aunque realmente no valiese la pena. Y, es que, la cuestión es esa. El amor es el amor, y por más que se trate de amar a otra persona, uno no se puede forzar a ello, sin importar lo maravillosa que sea la otra persona. Ahora lo sé, y no lo voy a olvidar.