martes, 22 de agosto de 2017

Maldita noche

Me dijeron que te fuiste. Y lo supe, lo supe desde mucho antes de que te fueses. Lo sentí desde aquella primera mirada. La primera vez que te vi. Tus ojos iluminaron el espacio, de repente la noche se hizo día, y mi corazón desembocó en una locura inaudita. Lo vi en tu mirada, el peligro de enamorarme y, a la vez, la urgencia de ello. Vi que me destrozarías y que te irías. Lo supe desde ese momento, pero nada pudo evitar que me enamorase de ti. Tormentosas las noches que jamás volvieron a ser días y todos los puertos que quedaron sin faro. Dichoso mi corazón, que nadó en aguas nefastas que acabaron en locura. Maldita la hora en la que te vi y maldito el segundo en que te perdí, porque de estar aún aquí, se acabaría esta tormenta y saldría el sol. Malnacida sea la noche, que me robó el día. Y bendito sea el momento en que te vi volver hacia mí.

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