Mirar a una persona y pensar que es una obra de arte. Quedarte mirando fíjamente a sus ojos y estar completamente segura de que no te equivocas, de que no hay nada más puro. Contemplar sus fotos y pensar que no existe persona más hermosa, que te transmita tanto. Creer ver reflejada su alma en su mirada, que sus pestañas sean la puerta que te lleva a un nuevo mundo, y sus párpados los que te la cierran. Que sus mejillas repletas de color te den la vida, y aquella nariz te lleve hasta sus labios, que si los ojos son el alma los labios son el corazón, y no se me ocurre un lugar mejor en el que pasar la eternidad.
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