A veces te van a decir que no puedes lograrlo, te van a desanimar y tratarán de que no lo hagas. Son esas personas tóxicas las que merecen ser expulsadas de tu vida. No importa quién te lo diga, ni cuántas veces, porque todo aquello que uno se proponga lo puede lograr. No importa lo duro que sea, lo difícil, ni nada. Ninguna excusa es buena. Tienes. Que. Luchar. Sin importar que todos te digan que no lo hagas, especialmente si te lo dicen, porque aquellas personas que hacen eso, después serán las que te palmearán la espalda y te dirán que siempre confiaron en ti cuando lo logres, y esas mismas personas serán las que se queden golpeando a la nada entonces. Rendirse es para cobardes, tomar el camino difícil es para los valientes. Hay que luchar, llorar cuando estés a punto de estallar pero, después de eso, secarse las lágrimas y continuar. Nunca le des la satisfacción a esas personas de que perdiste, no te rindas, porque cada diminuto segundo de sufrimiento obtendrá una tonelada de recompensa.
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