domingo, 30 de abril de 2017

Un Best seller personal

He aprendido que quererme a mí misma es más importante que querer a cualquier otra persona. Que si no me corresponden, no pasa nada. Que si no me quieren, siempre me querré yo. He aprendido a valorarme y amarme, a pasar página cuando está escrita y a cambiar de libro cuando la historia no da para más. Que a veces las trilogías se convierten en sagas pero que, al llevarlas a una adaptación cinematográfica, no siempre salen como esperabas. Porque el amor es impredecible y aquel libro al que a una persona le ha marcado de por vida para otra persona pueden ser unas páginas cualquiera. Porque las personas somos libros, repletos de historias y fantasía. De realismo. De drama. Repletos de caídas, de alzamientos y de desvanecimientos. He aprendido que cuando una historia se acaba, que cuando el libro se cierra, cuando una persona muere, no significa que la historia haya acabado. No ha acabado, porque siempre habrá alguien para recordarla y encargarse de que llegue a miles de personas. Tal vez la historia acabe, pero los recuerdos permanecerán. Es por eso mismo que quiero rodearme de personas que me amen, que me amen de verdad, y que sean capaces de aceptarme tal y como soy. De contar mi historia cuando ya no me queden palabras. De prestarme páginas en blanco cuando las mías estén completas. De darme tinta cuando ya no tenga más. Es por eso que quiero rodearme de personas que hagan de mi libro un Best seller personal, porque para ser feliz, no necesito nada más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario