No sé a quién le dedicarás tú tus textos de amor, solo sé que, los míos, llevan tu nombre. Pero no solo ellos, si no que cada canción que escucho, cada lugar que visito y cada aroma que respiro. Tu esencia me persigue a todas partes, que hasta el más mínimo detalle me hace recordar a ti. No te saco de mi mente y, eso, me hace enfermar. Enfermar de amor, de pasión contenida y de dolor. Dolor por no tenerte, porque nunca serás mío, por mucho que así lo quiera yo. Que los sentimientos son libres y los tuyos huyen de mí, pero que no por eso te librarás de mi presencia, que puede que no sea bien recibida en tu corazón, pero desde luego que me encargaré de hacer mella en tu vida. La misma que, en la mía, haces tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario