Día... Ni si quiera soy capaz de recordar los días que llevo sin ti. Y eso es bueno, porque significa que te he superado. Ya no cuento el tiempo que llevamos separados, ni me importa. No, ni si quiera eso. Ahora estás tan borroso en mi mente, que podrías aparecer y no reconocerte. ¿Recuerdas aquellas noches que te escribía en pleno llanto? Ya no lloro. Y puede que sea por el simple hecho de haberme quedado seca, o tal vez sea porque ya no me afecta. Tú no me afectas. En lo absoluto. Y cada vez que recordaba tu sonrisa haciendo que se me pusiese la piel de gallina, bueno, déjame decirte que ya no tienes ese efecto en mí. Ni si quiera te odio, o te guardo rencor, porque eso sería darte la importancia que no te mereces, sería importarme más de lo que te he importado yo a ti. ¿Y sabes qué? Que yo habré sufrido por ti, pero eso se ha acabado, y algún día voy a encontrar a alguien y le voy a amar con cada fibra de mi ser, pero tú no vas a encontrar a alguien que te quiera tanto como lo he hecho yo. Y entonces te acordarás de mí. Pero yo ya no estaré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario