miércoles, 28 de marzo de 2018

Ser especial

Me dijeron que para ser especial, debía ser diferente, ¿y qué es ser distinto? ¿Qué es, acaso, ser común? ¿Hay algo que lo delimite? Y hallé la respuesta, donde no pensé que la obtendría. Uno puede ser común, y extraordinario a la par, ¿la diferencia? Los ojos de quien te ve. Podemos ser totalmente ordinarios para una persona y, para otra, un nuevo mundo por explorar, un reto que superar. Un misterio por resolver. Todos, a nuestra manera, somos interesantes, un libro que leer y que, aunque lo leas dos veces, lograrás encontrar nuevas cosas: porque la primera vez estabas atento a detalles que, en la segunda, difieren. Uno no se cansa de leer el mismo libro solo porque ya lo ha leído, eso no hace que pierda su magia, uno se cansa de leerlo solo porque ha decidido dejar de apreciar los detalles que están escritos en él. No importa lo que creas conocer a una persona, no por ello debería volverse común tras resolver su misterio, debería ser incluso más interesante, porque uno decide cuando algo deja de fascinarle. Y a mí nunca va a dejar de fascinarme la mente humana, esa que hasta en la persona más simple esconde el mundo más complejo, no dejaré de redescubrir viejas historias para convertirlas en nuevas, y darle valor a aquellos libros que fueron abandonados. Yo, simplemente, no dejaré ir la magia.

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