De todas mis noches en vela
llegarán a ti mis palabras,
pues esta historia comienza
con aquella bella mañana.
Nunca imaginé que serías tú
quien cada día me sonreiría,
ya que la primera vez que te vi
no entraste de lleno en mi vida.
Y sin embargo hoy estás aquí
tan importante como el aire,
mucho más radiante que el sol,
sereno como la lluvia de verano.
Me sorprendiste de la nada
robándome hasta el aliento,
con solo una de tus miradas
dejándome tan anonadada.
No hay nada que pueda hacer
para revertir este sentimiento,
solo sé que quiero vivir con él
pues mi corazón lo desea así.
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