¿Es cierto que las lágrimas vienen de los lugares más recónditos de nuestro corazón? Que ellas, antes que nuestra mente, saben que algo nos pasa. Salen a relucir incluso sin quererlo, porque no son esclavas de nadie. Van y vienen cuando quieren, y rara es la vez que puede uno controlarlas. Cuando el dolor es demasiado para soportar, cuando la situación nos sobrecarga, ellas son el peso que soltamos para que nuestro globo pueda volver a volar. Son el peso muerto que nos salva, y curioso es el hecho de que sea lo más triste aquello que también se comparte en la mayor felicidad. Ellas están en lo mejor, y en lo peor, para advertirnos cuando estamos hundidos, que llegarán tiempos mejores, pero también para advertirnos en aquellos más felices que tan pronto estamos en la cima, podemos caernos.
sábado, 31 de marzo de 2018
Demonios
A veces la presión llega y el dolor te sucumbe. No puedes estar del todo seguro de dónde viene, ni cuánto tiempo estará. O de si algún día se irá. Ese día en el que las penas no se cubren ni con mil capas, ni con ninguna conversación profunda, porque el sentimiento es mucho mayor. Ese día en el que tus ojos se aguan con el peso de lo que callas, y de las mentiras que de alguna forma te dictan. Porque la máscara cae, y los muros se derriban por unos instantes, pero que son unos instantes preciosos. Y de alguna forma ya no hay marcha atrás, porque una vez que el dolor sale a relucir, una vez que te ha quebrado tanto por dentro que ya no puedes ocultarlo por fuera, sabes que ya no se marchará. Que ya no hay nada que hacer, porque iniciado el proceso, la única forma de concluirlo, es acabar con él. Y mis demonios han quebrado sus esposas, escapando de la prisión en la que los tenía encerrados, y yo ya no soy capaz de volver a atraparlos, porque sola no requiero de la fuerza necesaria para colocarlos en su lugar. Porque sola no me queda otra cosa que hacer, que esperar, esperar lo inevitable, esperar que me consuman, como muchas otras veces.
miércoles, 28 de marzo de 2018
Ser especial
Me dijeron que para ser especial, debía ser diferente, ¿y qué es ser distinto? ¿Qué es, acaso, ser común? ¿Hay algo que lo delimite? Y hallé la respuesta, donde no pensé que la obtendría. Uno puede ser común, y extraordinario a la par, ¿la diferencia? Los ojos de quien te ve. Podemos ser totalmente ordinarios para una persona y, para otra, un nuevo mundo por explorar, un reto que superar. Un misterio por resolver. Todos, a nuestra manera, somos interesantes, un libro que leer y que, aunque lo leas dos veces, lograrás encontrar nuevas cosas: porque la primera vez estabas atento a detalles que, en la segunda, difieren. Uno no se cansa de leer el mismo libro solo porque ya lo ha leído, eso no hace que pierda su magia, uno se cansa de leerlo solo porque ha decidido dejar de apreciar los detalles que están escritos en él. No importa lo que creas conocer a una persona, no por ello debería volverse común tras resolver su misterio, debería ser incluso más interesante, porque uno decide cuando algo deja de fascinarle. Y a mí nunca va a dejar de fascinarme la mente humana, esa que hasta en la persona más simple esconde el mundo más complejo, no dejaré de redescubrir viejas historias para convertirlas en nuevas, y darle valor a aquellos libros que fueron abandonados. Yo, simplemente, no dejaré ir la magia.
La carrera de la vida
Cada vez que doy un paso hacia delante, la corriente me empuja tres hacia atrás. No importa mi empeño, ni las ganas por llegar al final de esta carrera interminable que es la vida, que no logro ver la meta. Cuando me paro a recobrar el aliento me golpea una oleada de dolor insoportable, pero si trato de avanzar me ponen la zancadilla aquellas personas que se hacían llamar mis amigas. Y me caigo. Y me levanto. Me levanto, por mí, y por todas esas manos que me tienden ofreciéndome su ayuda, de personas que están ahí, que velan por mí, de noche y de día, que me apoyan desde las gradas, y que corren junto a mí gritándome palabras de ánimo. Personas que si me paro, se esperan y que, si corro más rápido, me siguen el ritmo. Y que a veces la carrera me sorprende haciéndome topar con personas que jamás esperaría encontrarme, en ocasiones corren en mi misma dirección y, en otras, en la contraria. Otras paran a mitad de la carrera, toman otro carril o se van hablando con otra persona pero, al final del día, estoy segura de haber avanzado, porque cada día estoy un poquito más cerca de mi objetivo.
martes, 27 de marzo de 2018
Sueños
Encontré la manera de detener el tiempo, la misma con la que, como te conté hace unas noches, te hice, y te hago, inmortal. Escribo sobre ti. Al principio ni si quiera sabía que lo hacía, creía que las palabras brotaban por arte de magia, pero seamos justos, la magia, no existe. Lo que sí existe son mis ganas de ti, en cada noche solitaria, y en cada día agetreado. Que hasta cuando no te hablo pienso en ti, ya sea queriendo, o no. Sueño contigo, dormida, y despierta. Y que a veces son bonitos, de esos en los que tú me correspondes tu amor, pero que en otros no, en otros la realidad es aplastante y aparece para decirme que las pesadillas también son sueños y, estos, se pueden hacer realidad. Son la realidad. Así que te escribo, y no por última vez, porque es mi manera de hacerte saber, hasta sin hablar contigo, que no me olvido de ti.
lunes, 26 de marzo de 2018
Textos de amor
No sé a quién le dedicarás tú tus textos de amor, solo sé que, los míos, llevan tu nombre. Pero no solo ellos, si no que cada canción que escucho, cada lugar que visito y cada aroma que respiro. Tu esencia me persigue a todas partes, que hasta el más mínimo detalle me hace recordar a ti. No te saco de mi mente y, eso, me hace enfermar. Enfermar de amor, de pasión contenida y de dolor. Dolor por no tenerte, porque nunca serás mío, por mucho que así lo quiera yo. Que los sentimientos son libres y los tuyos huyen de mí, pero que no por eso te librarás de mi presencia, que puede que no sea bien recibida en tu corazón, pero desde luego que me encargaré de hacer mella en tu vida. La misma que, en la mía, haces tú.
Inmortal
Y de entre tantas formas que existen de vivir, decidí hacerte inmortal. Inmortal en mis palabras, en mis versos y prosas. En cada letra que escribo, y en cada sueño que tengo. Que cada texto que escribo, lleva grabado a fuego intenso tu nombre, y que mi inspiración no es otra que cada una de tus sonrisas. No eres otro más que tú quien me mantiene en vela, buscando las palabras precisas para ser capaz de explicar todo lo que siento. Y no, ni en mil años podría plasmar esto, que lo que se siente no se ve, ni se lee, que eso se vive, en cada gesto, pensamiento, que eso solo lo sabe mi corazón. Que esto solo es algo que compartimos tú y yo. Yo en mi prosa y tú, al leerla. Y si no crees mis palabras observa mi mirada, que si hay algo que no se puede ocultar es cuando esta está enamorada, que a veces no es el corazón, ni la razón, quien nos delata, que a veces tan solo es nuestra cara. Y que esas sonrisas, esas que ves tan a menudo, solo son tuyas, porque las provocas tú. Así que por ellas te dedico esto, porque no son lo único que me has robado porque tú, por robarme, me has robado hasta el alma.
domingo, 25 de marzo de 2018
Guerras
Y en la batalla más sangrienta clavé mi hacha en el suelo bramando por una tregua, alcé la bandera blanca, y aturdida contemplé todo aquello que había provocado. A veces no basta con remedirse, porque el daño ya está hecho. Cuando todo a tu alrededor es una masacre, una carnicería, ¿acaso mereces perdón? Y sí, te has dado cuenta de tu error pero, ¿de qué sirve eso? ¿Acaso puedes reparar el daño provocado? Porque te diré la respuesta: no. Tanto en la guerra como en la vida, los errores se pagan caros, y una mala acción puede acarrear grandes consecuencias, muchas de las cuales son imperdonables. Y sí, puede que sea cierto, puede que te arrepientas, pero dime una cosa, ¿acaso una persona así merece perdón? Y en ocasiones la respuesta será sí, pero en muchas otras tantas, será que no. Depende del daño provocado, y de la persona que lo aplique, pero las treguas solo suponen que se volverá a iniciar la guerra, y yo ya estoy cansada. Estoy cansada de una guerra que la única vida que se lleva, es la mía. Estoy cansada de treguas, perdones, y ataques a traición. Esta guerra acaba hoy. Y es que hoy, por fin, obtendré la victoria al eliminarte de mi vida.
Derrota
Hablando de corazones me dijeron que el mejor era el tuyo, que si había algo por lo que mereciese la pena luchar en este mundo, era para ganárselo. Y lo hice. Luché con cada fibra de mi ser, pero no lo logré. Supongo que no importa cuánto quieras algo que, si no está para ti, no lo está. Y que no es rendirse, es aceptar lo inevitable, no se le llama derrota cuando nunca ha habido una batalla. Y tu corazón nunca estuvo en juego, porque ese solo a ti te pertenece.
sábado, 24 de marzo de 2018
Corazón
Cuando te conocí me dijeron que tu corazón era de lo más puro y que, quien se lo ganase, debía ser una persona realmente afortunada. Que tú no eres de los que se fijan en cualquiera, ni mucho menos ofreces tu amor. Que hay un muro infranqueable que te rodea, con espinos por doquier, y que las vallas están electrificadas. La gente suele rendirse al electrucutarse. Pero yo, no. Logré desactivarla, saltar la valla y romper un trozo de tu muro. Y, sin embargo, eso no era suficiente. Podría haber quebrado cualquiera de sus barreras, que hubiese dado exactamente igual, porque yo no soy lo que él buscaba. Entonces comprendí que era mentira, él no podía tener un corazón puro, porque él dejó de tenerlo en el momento en que destrozó mi corazón.
viernes, 23 de marzo de 2018
Expectativas
¿No os pasa que os creáis grandes expectativas con una persona solo porque estaríais dispuestos a hacer todo eso por esa persona? Sin embargo, nunca las cumple, lo que te lleva a decepcionarte. Y piensas, joder, es que encima es mi culpa, por esperar más de lo que debería, no todo el mundo es igual ni está dispuesto a dar tanto por otra persona. No todo el mundo es como tú. Y te tienes que callar y aceptarlo, pero te cansas de simplemente decepcionarte, porque sabes que te mereces alguien mejor, que sea capaz de cumplir todas tus expectativas de sobra. Porque si tú estás dispuesto a hacer todo por alguien, ¿no mereces acaso alguien que sea capaz de dar lo mismo por ti?
jueves, 22 de marzo de 2018
Días sin ti
Día... Ni si quiera soy capaz de recordar los días que llevo sin ti. Y eso es bueno, porque significa que te he superado. Ya no cuento el tiempo que llevamos separados, ni me importa. No, ni si quiera eso. Ahora estás tan borroso en mi mente, que podrías aparecer y no reconocerte. ¿Recuerdas aquellas noches que te escribía en pleno llanto? Ya no lloro. Y puede que sea por el simple hecho de haberme quedado seca, o tal vez sea porque ya no me afecta. Tú no me afectas. En lo absoluto. Y cada vez que recordaba tu sonrisa haciendo que se me pusiese la piel de gallina, bueno, déjame decirte que ya no tienes ese efecto en mí. Ni si quiera te odio, o te guardo rencor, porque eso sería darte la importancia que no te mereces, sería importarme más de lo que te he importado yo a ti. ¿Y sabes qué? Que yo habré sufrido por ti, pero eso se ha acabado, y algún día voy a encontrar a alguien y le voy a amar con cada fibra de mi ser, pero tú no vas a encontrar a alguien que te quiera tanto como lo he hecho yo. Y entonces te acordarás de mí. Pero yo ya no estaré.
miércoles, 21 de marzo de 2018
Problemas
Puede que ahora todo te parezca de un tono gris, que no veas la salida y solo se vaya volviendo más y más oscuro. Puede que pienses que nada te sale bien, que los días se hacen eternos y las decisiones, insoportables. Puede, también, que cada vez que intentes levantar la cabeza alguien te la aplaste con el pie. Pero tienes que levantarte. A veces lo único que se necesita es quitarse todo ese molesto peso de encima, que las preocupaciones van a seguir ahí pienses en ellas o no, así que mejor no darle muchas vueltas que la vida tiene demasiadas cosas bonitas como para no fijarse en ellas. Y sí, que no te va muy bien, ¿pero y todo lo bueno que tienes? Que siempre hay alguien que te quiere y aporta luz a tu vida, que hace tus días más amenos y tus noches menos largas, una persona que te saca sonrisas en las lágrimas y ve lo mejor de ti. Una persona que saca a relucir todo aquello que no ves y que, sin embargo, tienes. Así que céntrate, porque algún día puede que esa persona ya no esté, y entonces lamentarás no haberle prestado la atención que se merecía solo por pensar en aquello que realmente, como te dijo, no tenías que centrarte, porque un día lo que esos problemas te parecieron un mundo, no serán nada.
martes, 20 de marzo de 2018
Personalidad
¿Te imaginas enamorar a alguien por tu personalidad? No sé, que un día, de la nada, alguien te diga que le resultas fascinante. Que te escucharía hablar por horas, porque simplemente le encanta saber más de ti. Que el tiempo se le pasa volando a tu lado, y que, mientras más sabe de ti, más quiere saber incluso. Que todas esas veces que piensas que haces el ridículo, a esa persona le parezcas maravillosa. No sé, creo que sería bonito.
Musa
Cada día te observo pasar, y te ves tan bonita con esa sonrisa, que si la lluvia apremia, se marcha para dar paso al sol. Caminas despreocupada, como si no te importasen las miradas. Con la vista fija al frente, y la cabeza bien alta, eso, siempre. Te comes el mundo cada vez que abres la boca, que tus palabras son pura dinamita, y yo una mina a punto de explotar. Y tu risa, esa es motivo de canto para los pájaros, y tu mirada la inspiración de un artista. Eres la musa silenciosa que camina sin darse cuenta de que es especial, pero sin necesidad de hacerlo para actuar como tal.
lunes, 19 de marzo de 2018
Noches eternas
Puede que la noche se acabe, la conversación se agote y cada cual tome su camino de vuelta. Pero sigues en mis pensamientos, de camino a casa, de camino a los sueños. Cada sonrisa, cada mirada y cada roce. Las noches en vela las paso pensando en ti, y de repente lo amargo se vuelve dulce, porque aquello que se me hacía eterno ahora me parece que dura menos que un suspiro. Y cada vez que te veo, se me inunda el corazón, se me ensancha el alma, y mi mente vuela. Que hasta esa, que es racional, fantasea contigo. Y que tú me vuelves loca, pero que a cada parte de mi ser. Que tú no eres de los que se olvidan en dos días, y yo no soy de las que aman a medias.
Tuya
Las largas noches en vela sin ti se me harían eternas, y es que un segundo contigo equivale a un minuto en el cielo. Con cada sonrisa me transportas a la luna y allí, me atrapas el sol con tu mirada. Que las flores deberían llevar tu nombre, y las estrellas, también. Y que cada suspiro que doy, cada mirada perdida, te pertenece. Te pertenecen mis pensamientos, mis sueños y mis fantasías. Que a ti te daba hasta mi alma, si con ello fueses feliz, y si necesitases un corazón te daba el mío, que de ese ya no soy dueña desde que te vi. Y que tuya soy cada vez que pronuncias mi nombre, cuando me miras, y me sonríes. Tuya soy cada vez que me rozas, y me transportas con ello a otro mundo. Tuya, simplemente, soy.
domingo, 18 de marzo de 2018
La vida sigue
Deja de esperar, que mientras esperas, lo único que pasa es la vida. No esperes nada de nadie, porque no son tú, no puedes adjudicarles acciones que no te pertenecen a ti. Sorpréndete, no te decepciones. Y sonríe, que la vida no se acaba, que nada es para siempre, ni nadie imprescindible, lo que hoy te parece un mundo, mañana es un metro cuadrado. Si crees que todo se viene abajo, deja que así sea, que lo mejor llegará después, cuando puedas reconstruir, que entonces disfrutarás colocando cada ladrillo en un nuevo lugar. Y si piensas que el mundo conspira contra ti, déjalo que haga lo suyo, que lo bueno son los retos, y saber superarlos. No hay nada lo suficientemente malo para hacernos caer, ni lo suficientemente bueno para hacernos volar, siempre hay que ir con los pies en la tierra, pisando firme, dejando huella. Y nunca, nunca, nunca, detenerse, que la vida sigue hasta que decida ponerle fin, y ya te voy avisando yo de que esto va para largo, así que toma asiento, coge palomitas, que empieza el show.
Dejarte atrás
Y en la soledad más impoluta comprendí que hasta quien dice estar siempre, solo está a medias, quien te jura que te quiere, tan solo te aprecia. Que la soledad es tu amiga más verdadera, y no debes acostumbrarte a nadie, porque de repente, un día, se van. Comprendí que no puedes esperar que alguien haga algo por ti, solo porque tú estarías dispuesto a hacer cualquier cosa por ella, que es mejor sorprenderse, que decepcionarse. Que no puedes esperar que alguien sienta todo lo que dice, y que sin hechos, solo son palabras. Que las cosas se demuestran con los pequeños detalles del día a día, y aunque se callen los te quiero, a veces no son necesarios, porque con un gesto, ya los estás demostrando. Comprendí que quien te quiere, no tiene por qué buscarte, y que a veces, tan solo espera ser buscado. Que no hablar con alguien no significa que no pienses en ella a cada instante, y que en ocasiones el silencio es más doloroso que cualquier acusación. Que el vacío duele, y lo que callamos también. Comprendí que un día aquellos que te prometieron estar, decidieron dejar de estarlo, porque el querer a alguien no es suficiente, y llega un punto en el que te cansas, te cansas de esa persona y, te das cuenta, de que a la larga, es mejor dejarla marchar. Comprendí que yo soy la que se queda observando mientras me dejan atrás.
Derrota
Soñé que encontraba a alguien que me quería, y yo la quería incluso más. Pero un día el sueño se volvió pesadilla, y esa misma persona que hacía latir mi corazón, lo quebró. Me dijeron que hay que dar para recibir, y se olvidaron de decirme que a veces das, y no recibes. Que a veces recibes, y se te olvida dar. Se olvidaron de decirme que amar a una persona no quiere decir que siempre va a estar ahí y que, el amor, no es motivo suficiente. Que el corazón hay que ganárselo cada día, con cada segundo de él. Y que a veces, hasta así, no es suficiente. Y sí, me dijeron que a veces se gana, y otras muchas tantas se pierde, pero de lo que no me avisaron es de que puedes luchar con todo lo que tienes, e incluso así, perder.
viernes, 16 de marzo de 2018
Calor
La noche serena, las olas rompiendo en la orilla, la arena cubriéndonos. La luna iluminando aquello que ante los ojos no se ve. Mis manos en tu piel, y tus besos en mi boca. La mirada perdida, la respiración agitada, el corazón alocado. El cabello despeinado, las ropas tiradas, la pasión encendida. Y calor. Calor allá donde tus labios se posan, y tus caricias me rozan, donde las palabras llegan al alma, y los susurros, al corazón. Calor donde tu nombre se funde con el mío en un torbellino incontrolable en el que, de un momento a otro, no se sabe dónde empiezas tú, y dónde acabo yo.
jueves, 15 de marzo de 2018
Noches en vela
De todas mis noches en vela
llegarán a ti mis palabras,
pues esta historia comienza
con aquella bella mañana.
Nunca imaginé que serías tú
quien cada día me sonreiría,
ya que la primera vez que te vi
no entraste de lleno en mi vida.
Y sin embargo hoy estás aquí
tan importante como el aire,
mucho más radiante que el sol,
sereno como la lluvia de verano.
Me sorprendiste de la nada
robándome hasta el aliento,
con solo una de tus miradas
dejándome tan anonadada.
No hay nada que pueda hacer
para revertir este sentimiento,
solo sé que quiero vivir con él
pues mi corazón lo desea así.
martes, 13 de marzo de 2018
Ella
Ella es soledad, música melancólica y lágrimas de desaliento. Es un grito en medio de la nada, y una lluvia torrencial en medio de todo. Ella es un suspiro a medianoche y una sonrisa en la mañana. Ella es la brisa capaz de ponerte los pelos de punta, y el escalofrío que te recorre por la espina dorsal. Es risa y fantasía, inseguridad y perdición. Ella es... Ella es aquella a la que no le dedican canciones de amor ni le prometen un para siempre, porque ella no es ese tipo de chica. No, ella no. A ella no la toman de la mano, ni la llevan a tomar café, ni la sacan a bailar. Ella es de las que contemplan las estrellas, preguntándose un por qué. Ella es de las que investiga, es curiosa, es pasión. Es inteligencia, agradecimiento y, a la vez, ella es dolor, porque no hay nadie en este mundo que pueda amarla como ella merece y, por ese motivo, ella divaga pensando que no es especial, y que no es nada, sin saber que, en realidad, ella es todo.
sábado, 10 de marzo de 2018
Me pregunto
Ayer me pregunté por qué te quería y hoy me pregunto por qué hablo en pasado, si mis sentimientos siguen siendo los mismos que ayer, solo que menos fuertes que mañana. Si mi corazón late con tu simple roce y mis mejillas toman el color de las rosas con tus suspiros. Me pregunto, hoy, igual que cada día, si algún día dejaré de sentir este curioso hormigueo cada vez que estás cerca y si tu aroma dejará de ser mi favorito. Me pregunto si alguna vez dejaré de pensar en ti con cada canción de amor que suena y si dejaré de verte en cada momento de mi vida. Si mi voz se mantendrá estable en una conversación y mi mente dejará de tener estas fantasías en las que un día acabamos juntos tú y yo. Me pregunto, también, si algún día tú serás capaz de ver todo lo que siento yo.
viernes, 9 de marzo de 2018
Si...
Si las palabras viajasen hasta ti
y te vieses con mis propios ojos
comprenderías que cada defecto
para mí es la más pura perfección.
Si se parase el tiempo ahora mismo
y me prestaras tan solo tu atención
verías por ti mismo que yo llevo razón
pues con palabras muestro los hechos.
Si me creyeses cuando te digo te quiero
y me lo devolvieses sin un pero más
no tendría que explicarte otra vez
que yo de ninguna manera te pienso dejar.
Si te valorases tan solo un poco más
y sostuvieses tu mirada frente al espejo
me ahorraría el soltar tanto piropo
pues no sería necesario decir lo obvio.
Si tan solo supieras que sin ti me caigo
y que tus sonrisas son motivo de las mías
no dejarías de hacerlo ni un solo segundo
porque tú y yo nos complementamos.
Si tan solo te amases como me amas
y te vieses igual que a mí me ves
el mundo al fin tendría algo en que creer
que tus hoyuelos son vida, mi amor.
jueves, 8 de marzo de 2018
8M
Mujer, sal y alza tus armas, que con palabras callas a todos los necios que no entienden, que no comprenden que esta lucha es mucho más que un solo día. Carga la pistola y dispara las verdades que tantos años se han callado, pero que ahora vamos a gritar, hasta que se haga justicia. Que no, que yo no odio a los hombres, que lo que yo quiero es que se me trate como un igual, que me paguen igual que a él por hacer el mismo trabajo, y se me dé el mismo respeto. Que lo que yo quiero es ir por la calle y sentirme a salvo, que no se me silbe, ni se me digan obscenidades. Que yo lo que busco es el respeto, el derecho y todo aquello que me arrebataron un día. Que no, que yo no me callo, que mi lucha no es cosa de un solo día, que mi lucha acabará cuando consiga la igualdad.
jueves, 1 de marzo de 2018
Recuerdos
¿No os pasa que alguien que era muy importante de repente ya no está? Por motivos de la vida, ha decidido tomar un camino distinto al tuyo, y te quedas recordando los viejos tiempos, pensando en qué momento la cosa se torció, cuándo esa persona decidió hablar con otras personas, comenzar nuevas amistades, una nueva vida y, con ello, dejarte atrás. E intentas mantener la llama de aquello que hubo, pero te das cuenta de que está extinguida, que la ha apagado, y no hay manera de reavivarla. Así que te quedas inmóvil, todavía con todos los recuerdos latiendo en tu cabeza, y entonces es cuando asimilas que has dejado de ser alguien para quien era tu todo y que, aunque quisieras cambiar eso, ya no podrás hacer nada, porque a veces las personas están destinadas a pasar por nuestra vida, marcarnos, y luego marcharse, por mucho que eso nos duela.