lunes, 17 de junio de 2019

Gemidos

Caí ante tu mirada, atolondrada, mientras tus manos dibujaban círculos en mi espalda e iban bajando, a la par que cambiaban de rumbo hacia mi barriga, para luego dejarla atrás. Y ahora tus dedos dibujan pequeños círculos sobre la parte de mi cuerpo más mojada, haciéndome gemir. Mis manos acarician tu pecho y van descendiendo, a sabiendas de lo que se van a encontrar al llegar al final. Y no dudan ni un segundo en agarrar la parte de tu cuerpo más dura. Ahora eres tú el que gime, acompasado por mis suspiros mezclados con tu nombre cuando te acompañas de otro dedo, y te escucho decir el mío cuando mis dos manos juegan, traviesas, a acariciar mucho más que tu dureza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario