domingo, 30 de junio de 2019

Adiós

Recuerdo tu última mirada, cuando me decías adiós. Yo en aquel momento no lo sabía, pero era un adiós para mí también. Y no, no hablo de un adiós hacia ti, que también. Hablo de decir adiós a todos aquellos sentimientos que me estaban ahogando de tanta intensidad, de decir adiós a los recuerdos, las costumbres y manías. De decir adiós a tu compañía, tu calor y cercanía. Adiós a llorar entre tus brazos y reír de la mano; a hablarte cuando me pasa algo, ya sea importante o una tontería. Adiós, adiós al amor de mi vida, o a quien creía que lo era. Adiós a quien me hizo sentir completa, adiós a esa parte de mí que te llevaste conmigo. Adiós al aprecio que sentía por ti, la amistad que forjamos y los besos que me has robado; a los momentos apasionados y a cada palabra que te dediqué cuando te abrí mi alma. Adiós, adiós, adiós a todo tú y lo que acarreas contigo; a lo que me has quitado y lo que me has dado. Te lo has llevado contigo y, lo que no, ya te lo doy yo. Te digo adiós hoy porque mañana no tendré el valor; así que, por favor, no vuelvas ahora que me despido. No vuelvas porque lo único que sé decirte a ti es adiós.

No hay comentarios:

Publicar un comentario