Tengo miedo. Miedo de lo que siento, de lo desconocido. De este cosquilleo incesante en la barriga, la piel de gallina y el corazón agitado. Miedo de verte y darme cuenta de que tú ya no sientes lo mismo, de que ahora solo soy yo, y quedarme herida. Miedo de que me lastimes, de haberte confiado mi corazón y que haya sido una mala decisión. De que me estés mintiendo y en realidad no sea tan importante, o sientas tanto como dices sentir. Miedo de que me dejes aquí sola, de que ya no estés ahí cada día. De estos sentimientos que me impulsan a hacer cosas que de otra forma yo no haría. Tengo miedo de enamorarme y, de lo que es más importante, de reconocer que, en realidad, ya estoy irremediablemente enamorada de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario