Hay miradas que inspiran, que atrapan, que aniquilan. Hay sonrisas que cortan la respiración, que te hacen soñar, creer en algo más. Y hay caricias que... Hay caricias que no se pueden describir con palabras, que hay que sentirlas. Podría escribirte cien textos, mil poemas e infinidad de historias que nunca me cansaría. No me cansaría de describir lo que me produce tu mirada, ni tu sonrisa, ni tus caricias. No me cansaría de hacerte el protagonista de todos mis escritos y sé que nadie se cansaría de leerlos; porque estoy segura de que si alguien es capaz de verte a través de mis ojos, se enamorarán de la misma forma en la que lo hice yo de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario