A veces encontramos las ganas de seguir donde menos lo esperábamos, cuando pensábamos que ya no iba a ocurrir, de quien ni en mil años nos lo hubiésemos imaginado. Y así es, un día pensaba que ya no iba a poder continuar, me iba a rendir, por completo y, sin embargo, hoy tengo más ganas que nunca de seguir. De conocerme, de sorprenderme, de plasmar lo que siento y que otros sean capaz de verlo, de palparlo, de ser yo, de alguna manera. Hoy han vuelto mis ganas de retomar mi vida justo por donde la había dejado y, esta vez, pienso hacerme cargo de ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario