lunes, 2 de abril de 2018

Sociedad

Mírate al espejo, pero no para ponerte guapx, mírate porque ya lo estás. Porque lo eres. Levántate y no cubras esas ojeras profundas que prueban que has tenido pesadillas. No cubras tu rostro cuando te rías porque no te gusta tu sonrisa, enseña hasta los dientes, que ya muchos años trataron de cubrir el hermoso fenómeno de la risa alegando que no era algo de un caballero, ni de una señorita. Suéltate el cabello que, si se enreda, ya te encargarás después de arreglarlo. Siéntate firme, no porque así es como se deba sentar una persona educada, sino porque tienes confianza. Y que si tienes que llorar, llora, que poco importa lo que te digan los demás. Y que no, que no te mientan, que llorando no estás más fex, que llorando se echan las penas y quien es guapx lo es hasta quebradx. Que no te digan más lo que tienes que vestir, ni te digas tú que a ti te queda mal. Que nuestro cuerpo no está hecho para ser amoldado a la ropa, que es la ropa la que se tiene que amoldar a nosotrxs. No te engañes más pensando que es tu rostro, y tu cuerpo, los que no encajan en la sociedad, que aquí la única que no encaja, es esta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario