sábado, 7 de abril de 2018

Para mi mejor amigo

Te escribo hoy porque es tu cumpleaños, y quería felicitarte de la mejor manera que sé, y eso es escribiendo. Bueno, para ser justos, todavía queda una semana para tu cumpleaños, pero me gusta preparar las cosas con tiempo, y quiero ser capaz de decir todo lo que quiero, sin olvidar ningún detalle. Sé que a veces nos distanciamos y tal vez no hablemos todo como deberíamos, que callamos algunas cosas y no siempre dejamos nuestro orgullo de lado. Porque desde luego que si hay algo en lo que nos parecemos, es en lo orgullosos que somos. Por suerte para nosotros, no es en lo único en lo que nos parecemos. Nos encanta ser unos microondas, es algo que se nos da bien, y que disfrutamos haciendo, aunque sea un poco capullo por nuestra parte pero qué se le va a hacer, es lo que hay. Son muchos los años que llevamos conociéndonos y siendo amigos, y puede que al principio no fuese la amistad más perfecta del mundo, al punto de que tuvimos que perdernos el uno al otro para dejar de lado todas aquellas diferencias que nos mantenían distanciados, sin realmente darnos cuenta de lo importantes que somos el uno para el otro. Dicen que cada persona saca un lado distinto de nosotros, una cara que tan solo ellos son capaces de ver, y a mí me gusta lo que tú sacas de mí, el ser capaz de hablar libremente de todo sabiendo que no me vas a juzgar, y que me vas a entender, tal y como hago yo contigo. Porque eso es lo que hacen los mejores amigos, están ahí el uno para el otro, pero no solo en los malos momentos, sino que también para compartir los mejores, las risas, inseguridades. Son aquellos a los que les cuentas un miedo, y te ayudan a superarlo. Son aquellos a los que le cuentas algo y sabes que te van a escuchar, se van a preocupar por ti, y siempre te dirán la verdad, por muy dolorosa que esta sea. Y sé que a veces la sinceridad puede ser demasiado, lo sé porque la verdad duele y yo soy una persona que siempre la lanza a la cara, pero eso es lo que nos hace crecer, y confiar en que el otro te dirá tanto lo bueno, como lo malo. Nos molestamos como nadie, pero también nos queremos como ninguna otra persona será capaz de hacerlo jamás, porque cada amistad es única, y a mí me gusta la nuestra. Me gusta reírme de tus chistes, ver Netflix contigo tirados en el sofá comiendo pizza, salir a comer un helado, al cine, de compras, o simplemente no hacer nada porque, al fin y al cabo, lo mejor es estar con el otro. Y a veces ni si quiera hablamos de algo que importe en lo absoluto, solo de cosas triviales, y otras nos abrimos por completo, dejando que todas esas pequeñas cosas que nos preocupan, le importen al otro. No sé en qué momento de mi vida te convertiste tan importante para mí, o por qué, pero estoy tremendamente agradecida de que aparecieses en mi vida para quedarte, porque a tu lado he aprendido cosas que de otra forma no podría haberlo hecho. Y ojalá seguir haciéndolo, que vivamos más, mucho más de lo que ya lo hacemos, compartamos locuras, y maduremos juntos. Pero ahora mismo quiero que disfrutemos de la juventud que tenemos para que, algún día, podamos compartir nuestras hazañas. No lo sé, nuestro primer orgullo LGBT+ en Madrid, nuestro primer viaje con amigos a cualquier lado, hacer cosas de improvisto, sin planearlas porque, ese, de hecho, es el mejor plan, y de los que mejores salen. Quiero que vivamos más momentos juntos, porque aunque ya estarás presente durante toda mi vida por quien eras, y eres, también quiero que lo estés por quien serás. Así que espero que algún día contemos nuestra historia juntos, la de dos mejores amigos que no solo pasaron su adolescencia, sino que también juventud, juntos. Podría decirte todo lo importante que eres para mí, y lo que te quiero, pero sé que ya lo sabes y que, si algún día, por algún motivo, ya no estamos en la vida del otro, me seguiré preocupando por ti. Seguiré pensando en ti porque, una persona como tú no se olvida con facilidad, y yo no creo que te vaya a borrar jamás de mi vida. Me acompañarás aunque ya no estés, y te recordaré como la persona que hizo de mi adolescencia de un lugar más feliz, al cual recurrir a través de bonitos recuerdos que tú has construido junto a mí. Y sé que estaré ahí para ti si me hablas, que no seré capaz de darte la espalda, porque tampoco quiero hacerlo. Ni puedo. Así que tan solo te diré aquello que no suelo decir muy a menudo, porque no soy precisamente la persona más cariñosa del mundo, pero te quiero, aunque no lo diga, te quiero, hasta cuando pienses que no es así. Y te querré, porque no hay modo en este mundo de que no sea así. Feliz cumpleaños, mi niño, uno que espero pasar junto a ti, al igual que los que vendrán.

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