domingo, 8 de marzo de 2020
¿Quién soy yo?
Hay algo en mí que no me permite ser yo misma, como si una fuerza superior a mí me retuviese contra mi voluntad. No me encuentro bien y, a estas alturas, tampoco logro averiguar por qué. Las noches de insomnio son interminables y el dolor insoportable. Cada día es peor que el anterior, más lento, más tenso, más abrumador. Y yo siento como que estoy a punto de explotar, mi nivel de estrés viaja hasta las nubes y sigue volando hasta llegar al espacio exterior. No hay quien lo controle, no hay quien me controle y, lo único que puedo hacer, es preguntarme quién soy yo. Ya no lo sé. Tengo el corazón destrozado, la mente perdida y el cuerpo maltrecho. Me cuesta expresarme porque ni yo misma entiendo qué es lo que ocurre y por esa misma actitud hago daño, así que me quedo sola. Y lloro. Lloro hasta que me duele la cabeza, el pecho y el corazón. Lloro porque llorar es mi única compañia en estas noches de pena, y por mi yo perdido, ese que me temo que jamás podré recuperar y que tan solo quedaremos esta desdichada alma y yo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario