Me gusta cuando escribes con rabia, ese momento en el que estás tan concentrada en decir lo que sientes que se te olvida el vocabulario que estás usando; o quizá es que te da igual, por una puta vez te da igual el usar palabras bonitas que encandilen a todos y, por el contrario, usas todas esas que te guardas para ti pero que no usas por respeto. Y a quién cojones le importa el respeto, que venga él y controle esta explosión, si tanto le importa un par de palabras mal sonadas. A mí me gusta cuando hablas sin tapujos, claro, cuando odias y no te callas; cuando explotas en palabras que se clavan como dagas en todos esos hijos de puta que te han jodido la vida. Y que ahora vengan y me digan que sus madres no tienen la culpa; pues que sepáis que esas personas me pueden comer la polla, y sí, ya sé que no tengo; pero que se coman la metafórica. A la mierda las palabras bonitas para expresar toda esta basura que llevamos dentro. Y a la mierda todos los que se ofenden por ello. Yo no me callo, este es mi texto y, si te quieres quejar; hazlo en el tuyo. Eso sí, no me lo mandes, porque al igual que tú; me importa una mierda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario