jueves, 12 de septiembre de 2019

Lo que él se llevó

Me miré y me odié, odié aquel reflejo que el espejo me enviaba y cada foto que la cámara tomaba, entonces me pregunté si realmente luzco así; y me di cuenta de que sí. Y quién narices iba a quererme, si ni yo misma era capaz de observar mi propio rostro, ni de mirar aquel cuerpo; mucho menos sostener la mirada a aquellos ojos tristes. Y entonces llegó él, que me dijo que era bonita, y yo, con miedo a que se fuese, me lo creía. Pero para creérmelo tenía que mantenerlo a mi lado, y me asustaba tanto dejarlo ir porque ¿qué pasaba si ya nadie nunca más me quería? Y no importaba, no importaba que yo no lo quisiese, solo tenía que complacerlo y ya nunca más estaría sola. Lo que no sabía es que sola es como me sentí con él, al perderme a mí, y al dejarlo me recuperé; pero una parte de mí siempre la tendrá. Aquella en la que sentí que yo no valía, que me tenía que conformar, que las chicas como yo no tenemos elección. Hoy vuelvo atrás y siento aquel dolor, y me pregunto otra vez si aquella chica sigo siendo yo, si tal vez él aquella parte no se la llevó y, a mi pesar, sigue estando conmigo.

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