lunes, 27 de enero de 2020

¿Si vieses a alguien a punto de ahogarse le dejarías morir?

Siento que te estás alejando, exactamente como todos los demás. Siempre empieza igual, la misma historia que se repite una y otra, y otra vez. Te encuentro, completamente roto, solo; y yo me lanzo a buscarte como si se tratase de mi mismísima vida la que tengo que salvar. Te aferras tan fuerte a mí que tus uñas me dejan heridas, aunque me da igual, porque lo único en lo que puedo pensar es en salvarte. Te cuido, te animo, te doy mi tiempo y mi ser y, con cualquier recaída, me lanzo a salvarte otra vez. Así, cada día, cada minuto, cada segundo de mi vida. Me desvivo por ti, porque tú estés bien y consigas vivir sin mí. Claro que, estúpida de mí, eso significa que de hecho puedes vivir sin mí. Supongo que soy incluso más estúpida por pensar que, aunque puedas respirar sin aire, seguirás usando tus pulmones. Lo cierto es que no, me lanzas lejos ahora que ya no me necesitas y, cuando te necesito yo, me dejas. Me dejas vacía porque te he entregado cada parte de mí para que puedas vivir, y qué irónico que tú te dedicas a recolectar todo aquello que te interesa de todo el mundo. De mí, por supuesto, no; porque de mí no queda ya nada. Así que te esfumas por completo, y yo me quedo atrás completamente rota, sintiendo que ya jamás me voy a volver a sentir completa, hasta que lo hago, y vuelvo a perderlo todo por alguien como tú. Me dices que no sea estúpida, que sea egoísta, que mire por mí y solo por mí, que reparar a gente rota implica destrozarme a mí. Supongo que sí, que tienes razón. Pero, dime algo, ¿si vieses a alguien a punto de ahogarse le dejarías morir? Porque yo no, y no podría vivir con la idea de que ni siquiera lo intenté; y si tengo que morir ahogada al menos que sea por ir a salvarte, incluso si tú no me salvarías a mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario