sábado, 18 de enero de 2020

Me encierro una vez más

Me encierro una vez más tras las murallas que vuelvo a construir, esas que una vez destruí pensando que jamás volvería aquí. Me equivoqué, lo sé, siempre lo hago. La gente dice que tengo la tendencia a creer que tengo la razón en todo, y no podrían equivocarse más. Me equivoco hasta cuando no lo hago, porque la inseguridad me arrastra a pensar que es así. Intento pretender que no soy así, que creo en mí, y parece que el papel funciona, debo ser muy buena actriz porque todos me creen. Todos, claro, menos yo. Al corazón no se le puede engañar, mucho menos cuando es este mismo el que late acelerado por el miedo a cada instante. Y ya estoy cansada, de sufrir, de fingir. No quiero salir de aquí, ni aunque eso signifique no poder volver a salir. Me gusta mi fortaleza en la que nada puede hacerme daño, donde solo estamos mis pensamientos y yo; aunque, ahora que lo pienso, es un arma de doble filo. A fin de cuentas, no hay nada más peligroso que conocerse a uno mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario