sábado, 7 de julio de 2018

Gracias por ser mi mejor amigo

Me acuerdo de aquella oscuridad que me rodeaba, y de cómo pensaba que jamás podría vencerla. También recuerdo conocerte, y pensar que serías alguien más, hasta que de repente pasaste a ser alguien especial. Y tus palabras, siempre son lo que más me gustaron de ti, esas que me hicieron darme cuenta de que soy fuerte, de apreciarme más, tanto por dentro, como por fuera. Ese apoyo incondicional, consiguiendo hacerme sentir tan cerca de alguien, a pesar de que no podríamos estar más lejos. Esas horas tan solo escuchándome, porque era lo que necesitaba, y aunque tú pensabas que no servía de nada, para mí era como una cura. Siempre has sido más. Más de lo que puedo esperar. Porque tú siempre me afectas más de lo que deberías. En cada momento en el que estoy mal, me acuerdo de tus palabras, esas que me alegran la vida; y es que ya no puedo estar mal. Pensar que estarás ahí en cuanto te hable es suficiente motivo como para que ni si quiera tenga la necesidad de hacerlo. Porque tú estás hasta cuando no estás presente. Porque puede que no lo hagas físicamente, pero en mi corazón, y en mi mente, siempre ocuparás un lugar especial. Gracias por ser mi compañero fiel, por ayudarme a borrar la oscuridad y demostrarme que la verdadera amistad existe. Por hacerme sentir que no estoy sola, por quererme, y hacerme querer. Gracias por ser mi mejor amigo, porque no encontraré a otro como tú y, teniéndote a ti, tampoco lo quiero.

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