viernes, 1 de junio de 2018

Te echo de menos

Te echo de menos, y eso es un hecho irremediable. A pesar de lo que eso supone. A sabiendas de que no debería. Te echo de menos y se siente como el infierno estar alejada de ti. Contando los días, esos que antes tan solo pasaban, y que ahora se han convertido en un peso muerto, que me aplasta, hasta quitarme la respiración. Te echo de menos, y eso lo saben aquí, y en cualquier parte. Extraño esos momentos que me dedicabas, cuando me admirabas y yo me decía que no eras importante. Que no, que yo no te quiero. Que no, que tan solo es una persona más. Que no, que solo es aprecio. ¿Y por qué duele tanto ahora que ya no te tengo? Ojalá vieras esto, y te dieses cuenta de lo mucho que te quiero, aunque pienses que no me importes, que no eres suficiente para mí, que me haces mal. Ojalá supieses que pienso en ti cada día, desde que te fuiste de mi vida, y que desde entonces lo único que quiero, es que vuelvas. Te echo de menos, y aunque tu orgullo se quebró, el mío creó una coraza incluso mayor. Me gustaría decirte que me alegra que quieras saber de mí. Porque yo quiero saber de ti, siempre. Porque, como he dicho, que te echo de menos es un hecho irremediable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario