Se me rompe el alma,
se me rompe un poco más;
cada vez que te escucho suspirar.
Se me rompe el corazón,
de verte a ti llorar;
no llores, mi amor,
no, por favor.
Se me corta la respiración,
cuando te escucho marchar.
Por favor no me dejes,
por favor, quédate.
Pero tú te vas,
te vas
y
te
vas.
En mi cabeza en bucle,
se repite el momento;
ese en el que me dijiste adiós.
Y todo se acabó.
Te suplico con los ojos que vuelvas;
pero ya estás demasiado lejos
y mi corazón demasiado roto.
Adiós, mi amor, adiós.
Estaré aquí si algún día decides regresar,
o no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario