I don't think I have ever expressed to you how much you mean to me. And I write to you in English today but I hope one day you can understand me in my language. I don't mind, I don't mind having one hundred mistakes everytime I type if it is to talk to you. I would do it for you over and over again. You're more than worth it, you're really worth it. You give me more than I'll be able to give to you, you're the sun in the cloudy days, the warm in the cold, the light in the dark. You're the reason of my smiles, of my heart racing, you're the reason my life is way better now. You mean the world, the sun and the stars to me. You mean the whole universe, you're my life right now. And I love you, and the best part is that I know that I'll keep loving you for ages, everyday a little bit more. I'll die loving you, because you are already a part of my heart, and nothing ever is going to change that. I want to be with you no matter what, in the good and bad times, and I know, of course I know, that our relationship is difficult and we'll have some important decisions to make, but I don't want to be far away from you, because I feel like my heart would break if I do that. You keep me alive, you make me want to be better, better for you. Because you deserve more, and I want to be that more in your life. I want you to look at me and think that you made a good decision by being with me, because I know I don't have any regrets about that, and I'll never have, no matter what. You're special, every little part of you is, and there's so much still to learn about you, to discover, that I can't and I don't want to stop. I want to spend the rest of my life exploring you, knowing you, and maybe it's too soon to say this, or it never happens, but this is what I feel right now, and I think that if you feel something in a certain point of your life, it's true. Or it was true, in case of look at it from the future. So this is my true, love, this is my true right now and I wouldn't change that for anything in the world. I wouldn't change you. I'm sorry, because I'm not perfect and I hurt you in so many ways, with my insecurities and doubts, but I would say it a thousand times if it were needed, I can doubt about everything, but not about you, about what I feel about you. And I know that we're young and there's a lot of people out there, but I don't care about them. I care about you and what you make me feel. And you make me really happy, the happiest woman in the world, and I owe you everything for that. I wanted to do this here because I don't delete anything, no matter that I don't feel like that anymore, or that I don't like what I wrote, because here in all this blog what you're reading is my heart in different moments from my life, and this is it right now, this is it what my heart feels. My heart has a name, and it's yours.
lunes, 25 de marzo de 2019
domingo, 24 de marzo de 2019
Huye
Y hoy me dueles más que ayer, ¿no se supone que tendría que ser al revés? Que el tiempo lo cura todo, que lo aclara, que todo saldrá bien. Y, sin embargo, no es así. Porque hoy lloro de nuevo. Con el corazón en el puño y los ojos a punto de estallarme. He llorado tanto que no creo que pueda hacerlo más. Pero lo sigo haciendo. Lloro, y te juro que se me viene el mundo encima. Me dueles como nunca nada me ha dolido tanto en la vida. Me dueles al punto de que no sé si voy a poder aguantarlo. Y, a pesar de todo, la causante del dolor soy yo. Yo, villana de cuento con forma de princesa, destruyendo todo aquello que es bueno y puro y destrozándolo hasta que se vuelve alguien peor que yo. Y me lo merezco. Pero tú no. Así que huye, mi príncipe, huye si puedes, que esta princesa está podrida. Huye antes de que sea demasiado tarde y te pudras como yo.
sábado, 23 de marzo de 2019
Quemas
Ya no estás y tu ausencia se nota como clavos ardientes hundiéndose en mi piel. Y quema, claro que quema. Queman las lágrimas que derraman mis ojos, rojos de las horas que llevo en vela. Queman mis pulmones, exhaustos de suspirar por alguien que ya no suspira por mí. Queman mis manos, marcadas las palmas por las uñas que no puedo evitar clavar en mi piel. Quema tu ausencia y, te juro que quema tanto, pero tanto, que me has abrasado el corazón. Quemas, claro que quemas, con tus palabras de fuego y tu lengua de llamas, hablando y hablando, diciendo aquello que sabes que me va a terminar por calcinar.
martes, 12 de marzo de 2019
Vuelve
Me dices que soy tu mejor melodía;
y yo te canto versos para cerciorarme.
En las noches de tormenta te canto,
y tú lloras porque no quieres dejarme.
Me callo y te abrazo con rebeldía.
Me amas en silencio, encarándome;
yo te amo a gritos, mientras me escondo.
¿Por qué no puedes marcharte?
Me duele el saber que te perdería,
pero no puedo hacer más que llorarte.
Por favor vuelve, vente conmigo.
Dijiste que no pensabas alejarme.
Ya no puedo oír más tu risa;
ni tampoco veo que vayas a quedarte.
¿Acaso ya no quieres volver a tu sitio?
Mi canción favorita
Ayer, cuando te di las buenas noches, me di cuenta de que estabas enamorado de mí. Lo supe porque me recordó a aquella tarde de septiembre en la que te conocí. Y me dirás que qué tiene eso que ver. Y te diré que todo. A veces las personas te afectan más en medida de aquella primera impresión que te dan. Yo impacté en tu vida. De lleno, sin frenos, y siendo lo bastante orgullosa como para no abrir el paracaídas. Pero volé, y volaste, porque no pudiste evitar acercarte. Me paré, sin darme cuenta en aquel instante de que ibas a ser tan importante. Y me hablaste. Tenías aquella mirada de cuando algo te impresiona, esa mirada que te embarga la primera vez que ves en persona una obra de arte. Era como escuchar tu canción favorita por primera vez. Y lo sé, yo sé todo esto porque me lo dijiste con la mirada. Ayer, a pesar de que ya estamos a marzo, me lo dijiste también. Tienes la canción en bucle y esperas escucharla en directo alguna vez. Quieres que te cante la melodía, que te diga que sí, que tú también eres la mía. Pero yo no lo sé. Nunca he sido de tener canciones favoritas. Me da miedo, ¿sabes? Y te digo que sí, pero no estoy segura. Me asusta escuchar una canción mejor y que tenga que seguir diciendo que eres mi canción favorita del mundo. Hay tantas canciones, ¿por qué tengo que escoger una? Y, sin embargo, tú me escoges a mí cada día. Sin dudarlo. Y me siento culpable. El remordimiento me mata por dentro por estar mintiéndote. Pero no es una mentira, ¿verdad? Porque ahora mismo eres mi canción favorita. Dios mío, ¿por qué estoy tan asustada? Tengo miedo de dejar de ser tu mejor melodía y, a la vez, no puedo prometerte que tú seas la mía. Así que te hago leer esto, simplemente porque soy una cobarde y no soy capaz de decírtelo con mis propias palabras. Y espero que lo entiendas, de verdad. Porque yo quiero que seas mi canción favorita.
Mentiras
El dolor abrasa mi garganta sedienta de verdades, cansada de ser apuñalada por tus mentiras. Cada una de tus palabras se vierten en un vaso, gota a gota, que se acaban transformando en clavos cuando decides tomarlo. Ya no me creo nada de ti. Me tendías la mano cuando rogaba por ayuda sin darme cuenta de que quien me estaba matando era mi propio salvador. Cuando lloraba me decías que me apoyase en tu hombro y, mientras tanto, te encargabas de apuñalarme por la espalda. Qué astuto, qué astuto que has sido. Y qué tonta, qué tonta yo por creerme tus mentiras. Tuve que beber mil clavos y arrancarme cien cuchillos para darme cuenta de que el único motivo por el que me dabas la mano era para retorcérmela y que, si alguna vez tratabas si quiera de salvarme de algo, era simplemente porque querías ser el único que me provocase dolor. Y qué ironía, ¿no? Que ahora que ya sé que me has estado engañando, que te estoy alejando, me estás haciendo más daño que cuando estabas a mi lado. Al final, te saliste con la tuya.
Inseguridad
No estoy segura y, a la vez, lo estoy. Es tan raro esto que siento por ti. No sé si nunca he querido a nadie de la forma en la que te quiero a ti y por eso mismo no lo entiendo o si en realidad nunca te he querido. Y tengo miedo de que cuando lo descubra ya sea demasiado tarde, porque la única forma de averiguarlo es perderte, y yo no estoy dispuesta a dejarte ir. Me rompe el corazón pensar que no te quiero; pero más me lo rompe el quererte y ni si quiera ser capaz de darme cuenta de ello.
martes, 5 de marzo de 2019
Tres palabras
Te miro,
me miras.
Suspiro,
vacilas.
Me acerco,
sonríes.
Me detengo,
caminas.
Nervios.
Míos.
Tuyos.
Nuestros.
Cierro los ojos,
abres la boca.
No salen palabras;
pero suenan besos.
domingo, 3 de marzo de 2019
¿Y tú?
Y cuando antes podía pasar la eternidad hablando contigo, hoy ya ni si quiera sé cómo abordarte. No me salen las palabras, trabadas en mi mente, o en mi garganta. Y lo intento, te juro que sí, pero no soy capaz de avanzar. Ni si quiera de hablarte. Y ya no sé si quiero que pase, o no, porque quizá sea una señal del destino, ¿no? Quizá nuestro tiempo ya pasó y ahora estamos luchando contra ese caprichoso destino que donde una vez nos juntó ahora trata de separarnos. La pregunta es, ¿lucharemos? ¿Lo haremos? Para estar juntos. Para burlar a la vida. Y lo cierto es que no lo sé. No lo sé. Pero lo quiero intentar, ¿y tú?