¿Te acuerdas de aquel día en el que me juraste estar siempre junto a mí? Y yo, tan ilusa, que no te creí. Que pensaba que no, que eso no era verdad. Pero qué equivocada que estaba, y qué jodido tú por tener razón. Porque te fuiste y, a pesar de eso, estabas junto a mí. En mis recuerdos, en cada paso, en todos aquellos lugares que compartimos, las canciones que me dedicaste, y aquellas que te faltaron por dedicar. En las fotos, esas que no me atrevo a borrar, pero que me dan un miedo tremendo mirar. En una risa lejana, y una puerta que se abre, volviéndome con la esperanza de que seas tú. Me juraste estar siempre junto a mí, lo que no me dijiste es que estarías en mi mente, pero no en mi vida. Y yo, ahora, he aprendido a leer la letra pequeña, aquella que no vi cuando apareciste tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario