domingo, 27 de mayo de 2018

Dar

Vive tanto por los demás que a veces se le olvida que también tiene una vida. Da tanto, por caer bien, por no hacer daño, por no molestar, por gustar, por no decepcionar, por estar a la altura, por disimular. Da, y siempre da. Da tanto que, un día, ya no tiene nada más que dar. Todo lo ha dado por vivir por otros, personas que a la hora de la verdad la dejaron atrás, sin importarle si quiera un poco. Lo ha dado pensando que ayudaba, sin darse cuenta de que a veces la mejor ayuda es, precisamente, no ayudar. Porque en ocasiones las personas necesitan aprender por sí solas, para poder valorar aquello que se les da. Así que un día se cansó de dar, a la espera de que alguien diese por ella todo lo que perdió, lo que ella no sabía es que esa persona llevaba consigo desde el primer momento; y es que era, como debía ser, ella misma.

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