jueves, 13 de mayo de 2021

Presión

La presión no me deja avanzar. Ese pensamiento constante de que tengo que ser la mejor, que debo destacar y rozar la perfección. La angustia de estar a la altura de todas las expectativas depositadas en mí, como si yo no fuese alguien fácil de quebrar. ¿Y si no quiero hacerlo? ¿Y si estoy cansada de vivir para los demás? De cumplir con plazos imposibles, tareas agotadoras y críticas abusadoras. No quiero que me miren, me gustaría hacerme lo suficientemente pequeña como para escapar de la vista de todos. No quiero que me juzguen y me digan que yo puedo dar más de mí, porque sé que sí, pero ¿a costa de qué? ¿Mi salud física y mental? Quizá ya no me parece un pago justo, igual prefiero encogerme y desaparecer, dar lo necesario y recibir lo mínimo. Después de todo, el que más da no es siempre el que más recibe, y eso lo he aprendido ya. Así que me hundo entre las sábanas y espero a que nadie me venga a buscar, ni a recriminar, porque no creo tener el valor suficiente como para enfrentarme a ello siquiera. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario