martes, 30 de julio de 2019

Al amor de mi vida

Al amor de mi vida:

Espero que algún día leas esto y que yo te diga que sabía que tenía razón cuando dije que eras .

jueves, 25 de julio de 2019

Vacía

Vacía, a veces simplemente me siento vacía; como si pequeñas piezas me faltasen o, de hecho, todas ellas. Un caparazón hueco, sin interior, despedazado. No sé si el interior desapareció solo, me lo robaron o simplemente he ido sacándolo yo poco a poco hasta que no quedó nada. Y me pregunto por qué, por qué haría alguien algo así, por qué me destrozarían hasta dejarme prácticamente sin nada, por qué lo harían y luego se irían. Y el motivo por el que me sigo repitiendo esas preguntas es porque estoy demasiado asustada como para hacer las que de verdad me preocupan; y si he sido yo, ¿por qué lo haría? ¿Por qué me atacaría a mí misma de esa forma? ¿Tanto me odio que quiero acabar con mi vida? Y, a veces, siento que la respuesta es que no, pero otras... Otras prefiero no responder.

miércoles, 24 de julio de 2019

Tu bello desastre

Me miré y me dije que así no. Que tenía ojeras, mi pelo era un desastre, estaba demasiado pálida, demasiado delgada, demasiado desaliñada; vistiendo lo primero que encontré en la maleta y en lo que respectaba a mí, lo más feo que había llevado hasta entonces. Y, sin embargo, cuando tú me viste te quedaste boquiabierto y me dijiste que estaba preciosa; más de lo normal. Que te encantaba mi ropa, mi pelo, mi cara, mi cuerpo; que te encantaba yo y que me pusiera lo que me pusiera estaba preciosa. Me cogiste de la mano y paseaste por las calles a mi lado y, de vez en cuando, me mirabas con aquella cara en la que decías que me querías y, otras tantas, me lo decías con palabras. Y nunca antes en toda mi vida me había sentido tan deseada, tan bella, tan querida.

Rosas blancas y rojas

Camino por un sendero repleto de rosas caídas y me clavo sus espinas. Al principio eran solo gotas que manchaban las rosas blancas, pero ahora están completamente rojas. Los pétalos se van adhiriendo a la planta de los pies, clavadas por las espinas que a cada paso se van introduciendo más en la piel; hasta que el dolor es tal que ya no las siento. No siento nada, solo camino por el sendero interminable de las rosas blancas y rojas, y camino hasta que me falta el aliento y el corazón me va a estallar. Camino hasta desfallecer, pero sin hacerlo. Porque continúo andando, no importa el dolor, ni el cansancio, mis pies se siguen moviendo y sé con certeza que algún día llegaré al final. Que aquella tortura terminará y yo tan solo me habré hecho más fuerte.

sábado, 20 de julio de 2019

He vuelto a soñar contigo

Qué extraño, he vuelto a soñar contigo. Estaba despierta, pero con los ojos cerrados. Volvíamos a estar juntos, como hace tan solo unos días, y tú me decías que me querías. Trato de retener el momento con tanta fuerza que mis nudillos se vuelven blancos; y qué ironía, porque negro es el color en el que imagino mi futuro si tú no estás en él. Sueño con recuerdos que ahora me parecen muy lejanos, y añado un final distinto cada vez que pienso en ellos simplemente porque no me gusta el final que nosotros tuvimos. No me gusta que te marches, ni que me marche yo y, sin embargo, lo hacemos los dos. Vuelves a montarte en aquel autobús y yo vuelvo a irme a casa desconsolada, con el corazón en un puño diminuto que va decreciendo a cada kilómetro que te alejas de mí. Y ahora estamos a un país de distancia, justo como al principio. Volvemos a estar tan lejos que los recuerdos ahora me parecen sueños, demasiado inverosímiles como para ser ciertos. Así que mantengo los ojos cerrados, soñando, porque solo en la oscuridad de la noche soy capaz de dibujar tu cara; lo hago cada noche con la esperanza de que algún día sea real, que tú estés aquí, junto a mí. Así que perdóname si no contesto, pero a veces simplemente me gusta pensar en ti.

jueves, 18 de julio de 2019

Lo siento

Vuelvo a caer bajo. A las profundidades del universo, donde nadie puede encontrarme; y esta vez ni siquiera tú puedes ayudarme. No sé qué pasa pero es que yo ya no soy yo. Y estoy asustada; aterrada, y es devastador. Vuelvo a no querer levantarme, a sentirme débil, sola. En parte es por ti, por lo que me has hecho sentir, por sacar a relucir mi inseguridad. A veces, contigo, soy lo peor de mí y eso me asusta enormemente. Ya no sé si es por ti o por mí, pero en ocasiones simplemente no quiero seguir. Es demasiado para mí. Me duele, ¿sabes? Esto me duele, lo que me haces sentir me destroza. Y a veces es precioso pero otras tantas me haces sentir peor de lo que me he sentido nunca. Ya no puedo ni mirarme. Ya no puedo ni confiar en mí. Así es como me haces sentir. Y lo siento, lo siento por no decirte nada pero es que no tengo el valor, porque una cosa es hacerme daño a mí y otra muy distinta lastimar a los dos.

Quiero

He vuelto a hacerte daño y te juro que fue sin querer. No es mi intención ser una persona tóxica pero imagino que a veces simplemente lo soy. Estoy tratando de cambiar, de ser el ángel que crees que soy; quiero ser buena. Quiero que me mires y que pienses que esto merece la pena; que yo valgo la pena. Quiero que me mires y que pienses «joder, cómo la quiero» y que no hayan peros. Que tan solo haya amor. Quiero que cuando pienses en mí sonrías. Quiero que cuando se te venga mi nombre a la cabeza pienses en un futuro conmigo. Y lo siento, lo siento por dañarte, por no ser lo que esperas o mereces; pero es que simplemente soy yo, y sé que yo no es suficiente, ni demasiado, pero es todo lo que te puedo ofrecer. Y si te quieres ir lo entenderé pero, si te quedas, espero que sepas que aunque no sea lo mejor que puedas encontrar, soy quien más luchará por mejorar. Puede que no sea buena en muchas cosas, pero soy buena en querer, y a ti te quiero como a nadie.

miércoles, 17 de julio de 2019

Te pierdo

Te pierdo, cada vez que cierro los ojos te esfumas un poco más; tanto que ya tan solo eres el último rayo que lanza el sol al atardecer, a punto de desaparecer. Y, al contrario que el sol, ya no sé si tú volverás a aparecer. La noche es eterna y yo me dedico a contar estrellas con la esperanza de unirlas lo suficiente como para que me iluminen de la misma forma en la que me iluminabas tú. Pero no. Las estrellas comienzan a desaparecer, a causa de la contaminación, o de mis ojos, cada vez más cerrados. Supongo que no necesitan ver cuando todo lo que me rodea es oscuridad. Y un día se cierran por completo pero yo ya no lo noto, hacía mucho tiempo que ni el más mínimo destello era captado por mis ojos. Así que camino a oscuras, a tientas, con la esperanza de que vuelvas a aparecer; pero ni tú vuelves, ni yo vuelvo a ver.

domingo, 7 de julio de 2019

Bodas de plata

Después de ver todas estas fotos cualquiera diría que 25 años se pueden ver en apenas 10 minutos; dicen que cuando mueres ves toda tu vida pasar en unos segundos, y vuestra vida hasta ahora ha sido preciosa. No han sido 25 años fáciles, han habido obstáculos que superar y lecciones que aprender, pero todo eso lo habéis logrado juntos, formando el gran equipo que sois ahora. 25 años de felicidad, de aprendizaje; 25 años de amor. Gracias por compartir con nosotras todo lo que habéis aprendido pero, sobre todo, por hacernos llegar vuestro amor. Os queremos.