jueves, 30 de mayo de 2019

Caminar junto a ti

Cuando te conocí no pensé que fueses a ser tan importante para mí. De hecho, tan solo eras otra más en la multitud; alguien que estaba sin estar. Hasta que, de repente, ya no solo estabas; eras. Eres, en presente y, espero, que en futuro. Eres la persona con la que hablo cuando ni si quiera hablo, que contigo no necesito buenos días ni buenas noches, con mandarte un mensaje de cualquier cosa nos basta. Que cuando se me rompe el corazón en mil pedazos me ayudas a recogerlos y cuando solo quiero llorar me haces reír una vez más. Estás cuando ni si quiera sé que necesito que estés; y cuando nadie más lo está. Me acompañas en la angustia y en la felicidad y, cuando algo me ocurre, tu nombre es lo primero que salta en mi mente. Contigo no hablo todos los días, no porque no quiera, sino que porque no lo necesito; sé que en cualquier momento puedo contar contigo. Y cuando rompo en lágrimas tú las cambias por risas; cuando necesito consejo tú me aportas tus palabras y, cuando necesito compañía, tú me das la mano. Vivía con miedo a la soledad hasta que me di cuenta de que sola nunca iba a estar si podía caminar por la vida junto a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario