Puede que, después de todo, no quisiese pasar página. Porque seamos sinceros, ¿lo he hecho alguna vez? Me he dado cuenta de que soy incapaz de olvidar a alguien, simplemente no sé dejarlo estar, seguir con mi vida. Me cuesta, me cuesta muchísimo y me da un miedo feroz el no poder superarlo. El ser incapaz de olvidar. Y para ser honestos, es un asco. Es un asco porque mientras el mundo me olvida, yo tan sólo puedo pensar en él. Y es injusto, pero tan, tan injusto. Lo es tanto que duele, porque de verdad que quiero olvidar, pero ¿es eso lo mejor? Quiero decir, esta es la única forma de aprender y seguir hacia delante, aprendiendo lecciones. Quizás, después de todo, esto no esté tan mal.
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