Como en cualquier historia las cosas solo podían acabar de dos formas: o bien , o mal. Y por mucho que me doliese, yo no era diferente. Traté con todas mis fuerzas de vencer al destino , pero seamos sinceros ¿realmente había tenido en algún momento una oportunidad? ¿o había estado todo en mi cabeza? Puede que fuesen espejismos que acababan en nada y oasis llevados por la arena , tal vez eran solo una huella borrada por el mar, pero lo intenté. Y no, no lo logré, pero no hay mayor satisfacción que la de haberlo intentando, aun cuando era una misión suicida, ya que al fin y al cabo, era una misión , incluso si no pude llevarla a cabo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario