Es incontrolable. Es irrefrenable. Es excitante. Mágico. Ilógico. Único. Real.
Es la sensación de viajar a cientos de kilómetros y de repente caer, de repente bajar. Y volar. Volar tan lejos, tan alto y tan rápido, que es como si fueses invencible.
Nada ni nadie me puede parar, ¿acaso tienen opción a ello? No, por supuesto que no. Porque soy libre de dirigir mi vida y escoger mi destino. Porque en mi vida, decido yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario