miércoles, 24 de marzo de 2021
Mensajes confusos
Quiero entenderte, pero te juro que te me escapas. Me mandas mensajes confusos que a veces me hacen pensar que sí y otras tantas que no. Dices que me extrañas, que te gusto, y, sin embargo, son palabras que no te duran más que tres días. Te aprovechas de mí y de mis sentimientos por ti, me atrapas cada vez que estás a punto de perderme y me agarras fuerte para que no quiera irme; hasta que te cansas y me sueltas. Me caigo. No me levantas. Te vas y, cuando te grito que estoy aquí, te giras hacia mí. Me ayudas a levantarme, me das un beso en la frente y ya no vuelves más. Siempre me miras desde lejos, observas todos mis movimientos y me recalcas lo guapa que voy, pero eso es todo lo que soy, una carcasa en una tienda repleta de ellas, ¿a cuántas más le dirás lo mismo? Apuesto lo que sea a que, al final, no te quedas con ninguna de ellas. De mí solo quieres mi exterior, así me lo has demostrado en arrebatos de pasión que nunca culminaban con los dos juntos. Pero dices que no es cierto, que todo va mucho más allá de eso y, cuando te pido que me lo demuestres, no consigues hacerlo. Me canso, te juro que lo intento por lo que siento, resisto más de lo que me gusta reconocer y lucho por estar contigo una vez más. Me decepciono de nuevo, aunque esta vez me canso de verdad, de tus juegos y mentiras, de no ser lo suficiente como para que me tomes en serio, de que me hagas sentir como que no valgo. Así que ya no lo intento más, ni contigo ni con nadie. No quiero volver a buscar lo que sé que está destinado a no pasar y es que, al final, siempre vuelvo a ser la misma chica triste demasiado difícil de amar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario