Mi vida no es muy divertida de por sí, pero bien es cierto que la mayoría del tiempo ni si quiera tengo tiempo para aburrirme, de la de cosas que tengo que hacer. Hoy, sin embargo, es uno de esos días en los que he tenido un respiro y me ha permitido aburrirme. Qué cosas, ¿no? Te pasas la vida pensando en todo lo que harás cuando tengas tiempo libre, y lo único que haces cuando lo tienes es nada. Aburrirte. ¿Sabes lo peor? Que me gusta aburrirme, me ayuda a pensar y conocerme más a mí misma, a soñar despierta, a escribir, a reflexionar. En realidad ahora mismo no tengo absolutamente nada de ganas de escribir, ni de escuchar música; pero estoy haciendo ambas cosas. Y no, no tengo ninguna canción en bucle como sabes que me encanta hacer, porque estoy cansada de todas. Quizás por eso no quiero escuchar música, porque me pone nerviosa no escuchar la misma canción constantemente. Puede que te parezca una tontería, pero lo cierto es que si yo lo hago es precisamente porque esa canción me está transmitiendo muchísimo en esos momentos y no tener una canción significa que las siento a todas igual de vacías. Hoy me siento vacía. Miento. Miento. No es hoy. Han sido estas últimas semanas. Lo siento por no hablarte, puede que pienses que te estoy dejando de lado u olvidando, pero no es verdad. Simplemente me siento vacía, y no me apetece hablar con nadie. Me apetece encerrarme y morir. Y sin embargo estoy aquí, escribiéndote, aunque no te hable; supongo que eso demuestra lo importante que sigues siendo para mí, porque hasta cuando no quiero hablar con absolutamente nadie, estás en mi mente y, de forma indirecta, me comunico contigo. ¿Cuándo estarás leyendo esto? Supongo que habrá pasado algún tiempo; todavía queda bastante para que te dé esto. No sé el porqué de tu aburrimiento, puede que estés tirado en la cama, agotado, y simplemente no quieras hacer nada, o que estés en el autobús de camino a algún sitio. Yo estoy en la cama, como siempre, escribiendo de madrugada. Siempre escribo de noche. No puedo sacarte del aburrimiento, pero espero que al menos te haya servido de entretenimiento por unos minutos; tú me estás sirviendo a mí, aunque bien es cierto que se tarda mucho más en escribir que en leer. ¿Sabes? Yo a veces, cuando me aburro, me pongo a leer conversaciones antiguas, mayormente los mensajes que tengo destacados, porque esos son los que en su momento me sacaron una sonrisa y al volver a verlos me hacen sonreír. Tú siempre me haces sonreír, así que gracias por ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario