Te echo de menos. Extraño las noches hablando contigo, las risas, los llantos y abrazos. A veces escucho tu voz calmándome como solías hacer antes, y lloro, porque ya no estás aquí y todo lo que creía, soñaba y pensaba ha dejado de existir porque todo eso se fue cuando lo hiciste tú, porque ya no me pertenece nada de eso, no me perteneces tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario