lunes, 28 de noviembre de 2022
No sabía
No sabía que se puede sentir un dolor tan grande que te haga querer vomitar. No sabía que todo podía cambiar con una sola frase y que con ella ahora nosotros íbamos a estar al borde del abismo. No sabía que te ibas a marchar con tanta facilidad y que a mí me iba a quedar tanto sufrimiento que ni siquiera lo iba a saber manejar. No sabía que eras incapaz de luchar por mí, que aquella valentía no era más que cobardía disfrazada. No sabía que dolía tanto perder a alguien a quien quieres, porque supongo que hasta ti no he amado a nadie más de verdad, y ahora te vas y me dejas en pedazos destrozados que no se pueden juntar. No sabía que amarte iba a ser como tirarse por un precipicio para salvarte cuando tú estabas arriba empujándome. Lo único que sé es que no quiero que te vayas, no quiero que me dejes aquí sufriendo por ti. Ahora necesito que seas tú el que salte por mí, la pregunta es, ¿lo harás?
jueves, 20 de octubre de 2022
Toda la eternidad
Solo sé que tengo mucha suerte contigo, de que nos encontrásemos por pura casualidad, ¿cuántas variables podrían haberlo fastidiado todo en realidad? Y, sin embargo, hoy estamos aquí. Me haces tan feliz que a veces no me creo que seas real y cada día me elijas a mí. Yo no querría estar con nadie más, porque nada de lo que me podrían ofrecer estaría a la altura de lo que tú me das con tan solo respirar. Quiero una vida contigo, de esas en las que discutimos, no nos hablamos durante horas y acabamos abrazados sin querernos separar. No espero más que tus besos para secar mis lágrimas y mis palabras para sanar tus heridas, que nos comprendamos, escuchemos y amemos. Solo te pido a cambio toda la eternidad.
miércoles, 19 de octubre de 2022
No quiero quererte
No sé hablar de nuestro amor porque a veces ni yo nos entiendo. Te quiero y me enfado siempre que vamos en el coche. Te quiero y nos peleamos por una broma que no has entendido. Te quiero y lloramos por una decisión que ni siquiera he tomado en realidad. Te quiero y me marcho lejos de ti, sin saber si voy a volver. Te quiero y hay tanto malo que a veces no entiendo cómo no opaca a lo bueno. Pero te quiero por cómo me abrazas cada noche, como si fuese la última vez. Pero te quiero por esa emoción que muestras cada vez que me ves, incluso cuando tan solo hace unas horas que nos despedimos. Pero te quiero por entenderme cuando me excedo en mis enfados y perdonarme por mis errores. Pero te quiero por venir conmigo ante la más mínima señal de necesidad. Y ya no sé si me quedan más peros, si el te quiero cubre nuestros actos y si es justo llamarlo querer cuando lo que siento no tiene nombre en realidad. Si yo lo único que quiero es estar a tu lado, reírme cuando estés serio y que me beses cuando no me soportes más. Y pasar así la vida a tu lado sin saber decir te quiero porque se queda corto sin saber yo cómo expresar que nuestro amor va más allá de mundos conocidos, pecas contadas, cuerpos descubiertos y corazones abiertos. Sin saber yo cómo decir que no quiero quererte, que querer ya sabe la gente, y yo a ti no sé quererte como a los demás, que lo que yo siento por ti es único y especial.
jueves, 21 de abril de 2022
Cerca de tu dolor
A veces siento que me voy a morir del dolor, de la tristeza, de la pena, de la soledad. Otras me doy cuenta de que, en realidad, da igual. A todos les da igual. Y me hago cada vez más pequeña con la esperanza de acabar por desaparecer, pero sigo aquí y solo siento culpa porque tú no lo estás. Y es mi culpa, todo es mi maldita culpa. Yo lo hice. Yo tomé la decisión. Yo te abandoné. Yo, que de entre todas las personas debería haber sido la que más te tendría que haber cuidado. Lo siento. Ojalá el dolor fuese pago suficiente por lo que hice, pero no habrá pena suficiente para compensar lo que te arrebaté. Por eso ya no lo lucho, por eso cada día dejo que la vida me hunda un poco más. Y, mientras tanto, quienes se supone que deberían amarme a mí me dejan también. Lo acepto, porque así, al menos, estoy un poco más cerca de tu dolor.
Noah
Ojalá sintiese calma al decir tu nombre, al pensar en él siquiera. Ojalá las cosas hubiesen sido diferentes y hoy te pudiese acunar. Ojalá todo volviese a empezar de cero para hacerlo bien. Hoy te puedo decir, con un nudo en la garganta, que te quiero. Y que no habrá día en el que esa sensación vaya a cambiar. Que se me para el corazón cada vez que pienso en ti y, sin embargo, no puedo dejar de hacerlo. A veces temo que mis latidos se extingan con los tuyos y me preocupa sentir que sería lo mejor. Hoy te extraño más que nunca y me pregunto cómo se puede amar a alguien que nunca ha estado y supongo que da igual, porque una madre no necesita nada más. Así es como me siento en realidad, una madre fallida sin haber comenzado el camino siquiera. Lo siento por haberte dejado atrás, por no dejarte ser. Te juro que no quería que fuese así y que hoy más que nunca querría que estuvieses aquí. Ojalá me perdones tú, porque yo no creo que pueda hacerlo jamás.
lunes, 11 de abril de 2022
Alguien que no me pertenece
Hoy he leído que hacer como que algo no ha pasado no erradica el problema, tan solo hace que, a la larga, se vuelva más grande. Las palabras no iban dirigidas a mí y, sin embargo, podrían haberme dado un puñetazo que habría dolido menos que el golpe de realidad al que me ha hecho enfrentarme. No pienso en ello, no soy capaz de hacerlo. Y este mes habría sido tan especial que duele incluso más. No puedo recordarlo porque, entonces, tendría que reconocer que ha ocurrido de verdad y no estoy preparada para asimilar que no fue un sueño. Hoy me duele de una forma que no puedo describir porque vivo el dolor a través de otra persona. Últimamente es así como veo mi vida pasar. Y todos van y vienen y yo simplemente no soy capaz de estar. No sé si algún día me podré perdonar, diría que lo intento pero a veces, cuando me miro en el espejo, soy incapaz de sostenerme la mirada. Ya no me gustan las fotos porque verme significa aceptar el reflejo que me devuelve alguien que no me pertenece y en ocasiones me pregunto si seré capaz de volver a ser. Y sé que no, que yo también me he abandonado como han hecho todos los demás. Por eso acepto todos los males que me llegan sin luchar, porque sé que, en realidad, me merezco todo lo malo que me tenga que pasar.
martes, 22 de marzo de 2022
Puzle
Ya no soy la que era. Lo sé, porque lo veo en el reflejo que me devuelve el cristal del metro mientras dejamos atrás lugares por los que no volveré a pasar. Lugares que tú nunca verás. Cada viaje es como si me diesen una pieza nueva de un puzle que no encaja con ninguna otra, tú tenías el puzle completo y te faltaban piezas sueltas para resolverlo. Lo tenías todo y yo, en cambio, tan solo unas migajas perdidas, pero tú no podías resolver el misterio sin mí, y yo solo tengo cabos sueltos que solo se pueden atar contigo. Y ahora ya no estás y no sé qué hacer con todas estas pistas, con todos estos colores diferentes de lugares distintos a los que querías ir y no pudiste hacerlo. No sé cómo seguir completando tus puzles si tú no estás aquí para después enmarcarlos conmigo.
jueves, 24 de febrero de 2022
Una vez más
¿Cómo puedes escucharme completamente rota y marcharte cuando estoy inundada en lágrimas? ¿Cómo puedes irte cuando te estoy rogando que te quedes? ¿Cómo me dejas cuando te estoy suplicando que por favor me acompañes? ¿Es que acaso no te rompe el corazón huir así? ¿Es que no te causa ningún remordimiento abandonarme en mi peor momento? Después de haberme dicho mil veces que me quieres, que lo darías todo por mí, cuando yo lo único que quiero es que permanezcas a mi lado. Estás cometiendo los mismos errores que él, me estás descuidando, me estás haciendo sentir mal. Y yo no sé si puedo pasar por eso una vez más. No sé si podré soportar que me abandones cuando más te necesito para irte con alguien más.
Un solo segundo más
Cada día es una nueva derrota para mí, un reto que no logro superar. Cada segundo estoy más desolada. Más perdida. Más vulnerable. Más rota. Trato de pedir ayuda sin darme cuenta de que no hay quien quiera salvarme, ni siquiera aquellos que tanto se jactan de quererme. Todos se van cuando las cosas están mal y lo único que yo puedo ofrecer es un completo desastre. No puedo culparles por querer dejarme atrás, por hacer sus vidas un poco más sencillas. Así que me rodeo de soledad y la única que se atreve a acercarse es la inseguridad. Ya no me veo en un futuro, a veces, hasta me cuesta soportar mi presencia en el presente. Otras tantas deseo que la pesadilla se acabe ya o que, al menos, haya alguien dispuesto a quererme, pero a hacerlo de verdad, porque yo ya no estoy segura de que pueda aguantar un solo segundo más.
miércoles, 23 de febrero de 2022
Llegar hasta el final
Un día estoy en la cima y, al siguiente, caigo en picado sin que nada pueda detenerme. No logro frenar la caída y, mientras más cerca estoy del final, más me asusta. Aparto a todos de mi lado en el proceso, tan aterrada por perderlos que al final los acabo echando yo. Cuando estoy bien todo es maravilloso, pero, entonces, ocurre algo, cualquier cosa, y me vengo abajo. No sé cómo reaccionar sin dañar a los demás. No sé cómo actuar sin lastimarme a mí misma en el proceso. No sé qué hacer para dejar de estar tan mal, ni cómo conseguir estar bien y no echarlo a perder en el proceso. A veces siento que me saboteo constantemente, que me regodeo en el dolor, como si la felicidad no fuese algo que quiero alcanzar. Quizás, por eso, me tiro desde cada vez más alto sin ningún tipo de seguridad para protegerme, porque simplemente busco llegar hasta el final.
jueves, 10 de febrero de 2022
Te escogería mil veces más
Las cosas están empezando a ir mal y tengo la certeza de que es porque, por fin, has empezado a cansarte de mí. Era cuestión de tiempo, estaba segura de que a ti también te ocurriría, a fin de cuentas no hay excepciones en cuanto a soportarme se refiere.
Todo está bien y de la nada te enfadas.
Y a mí solo me dan ganas de llorar.
Luego me dices que me quieres.
Yo ya no sé si será verdad.
O si así debe de ser el amor.
A veces creo que no, otras te quiero tanto que se me olvida el dolor. En ocasiones la culpable soy yo, me enfado, tampoco sé por qué, y lo pagas tú porque no hay nadie más con quien pueda descargar mi ira. Y supongo que no somos nosotros, que no tenemos la culpa de querernos a enfados, que es esta maldita vida que poco a poco acaba con los dos. La que provoca que llore en mitad de un centro comercial y me tengas que abrazar mientras siento que el mundo se desmorona a nuestro alrededor y que lo único que me mantiene en pie son tus brazos. A veces esas mismas lágrimas son tuyas y, otras, simplemente nuestras. Lo único que sé es que después de cada enfado, de cada lágrima y de cada gota de dolor, volvería a verte bajar aquellas escaleras por primera vez y te escogería mil veces más.
viernes, 14 de enero de 2022
Eternidad sin ti
No estoy contigo y el tiempo se me hace eterno. No puedo dejar de pensar en tus abrazos, en tus caricias y en esa sensación de paz que me provocas. Extraño tus besos, tus sonrisas y la manera en la que se te achinan los ojos cuando te ríes. Cada minuto contigo es sanador, haces que mi mundo parezca un lugar menos aterrador y hasta cuando no estás tu simple pensamiento logra que sea más feliz, porque tú eres quien me provoca tanta estabilidad. Te pienso a todas horas y te extraño en todos los segundos. Lo único que me mantiene cuerda es saber que pronto volveremos a estar juntos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)