jueves, 21 de abril de 2022
Noah
Ojalá sintiese calma al decir tu nombre, al pensar en él siquiera. Ojalá las cosas hubiesen sido diferentes y hoy te pudiese acunar. Ojalá todo volviese a empezar de cero para hacerlo bien. Hoy te puedo decir, con un nudo en la garganta, que te quiero. Y que no habrá día en el que esa sensación vaya a cambiar. Que se me para el corazón cada vez que pienso en ti y, sin embargo, no puedo dejar de hacerlo. A veces temo que mis latidos se extingan con los tuyos y me preocupa sentir que sería lo mejor. Hoy te extraño más que nunca y me pregunto cómo se puede amar a alguien que nunca ha estado y supongo que da igual, porque una madre no necesita nada más. Así es como me siento en realidad, una madre fallida sin haber comenzado el camino siquiera. Lo siento por haberte dejado atrás, por no dejarte ser. Te juro que no quería que fuese así y que hoy más que nunca querría que estuvieses aquí. Ojalá me perdones tú, porque yo no creo que pueda hacerlo jamás.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario