domingo, 30 de abril de 2017

Un Best seller personal

He aprendido que quererme a mí misma es más importante que querer a cualquier otra persona. Que si no me corresponden, no pasa nada. Que si no me quieren, siempre me querré yo. He aprendido a valorarme y amarme, a pasar página cuando está escrita y a cambiar de libro cuando la historia no da para más. Que a veces las trilogías se convierten en sagas pero que, al llevarlas a una adaptación cinematográfica, no siempre salen como esperabas. Porque el amor es impredecible y aquel libro al que a una persona le ha marcado de por vida para otra persona pueden ser unas páginas cualquiera. Porque las personas somos libros, repletos de historias y fantasía. De realismo. De drama. Repletos de caídas, de alzamientos y de desvanecimientos. He aprendido que cuando una historia se acaba, que cuando el libro se cierra, cuando una persona muere, no significa que la historia haya acabado. No ha acabado, porque siempre habrá alguien para recordarla y encargarse de que llegue a miles de personas. Tal vez la historia acabe, pero los recuerdos permanecerán. Es por eso mismo que quiero rodearme de personas que me amen, que me amen de verdad, y que sean capaces de aceptarme tal y como soy. De contar mi historia cuando ya no me queden palabras. De prestarme páginas en blanco cuando las mías estén completas. De darme tinta cuando ya no tenga más. Es por eso que quiero rodearme de personas que hagan de mi libro un Best seller personal, porque para ser feliz, no necesito nada más.

jueves, 13 de abril de 2017

Pasado

Fuiste aquello que me marcó, la persona por la que me quedaba hasta las tantas de la madrugada pensando, soñando con los ojos abiertos de par en par. Eras en lo primero en lo que pensaba al despertarme cada mañana. Mi "un ratito más" para textear los buenos días. Mi escusa para no salir, y para hacerlo. Eras aquello por lo que merecía la pena vivir y por lo que habría dado cada pedacito de mi piel. La cuestión es el pasado, que es como este texto está redactado. Pasado, porque ya no puedo hablar en presente. Pasado, porque ya no quiero que haya un futuro. Pasado, porque así es como fue toda nuestra historia, repleta de mucha imaginación. Pasado, porque es lo que es, porque es lo que era. Pasado, porque se acabó, no por ti, que nunca notaste que existiese una historia, sino que por , que decidí que ya no había nada más que contar.

sábado, 8 de abril de 2017

Un lugar especial

Todos tenemos un lugar especial al que ir cuando estamos mal. Todos tenemos esa persona especial a la que ir cuando estamos mal. Y todos, también, combinamos ambas cosas. Pero los lugares se cambian y las personas se van. Porque con el paso de los años, todo es diferente. Aquel lugar al que te encantaba ir ha sido ocupado por un bloque de pisos. Aquella persona con la que te encantaba hablar ha preferido seguir haciéndolo, pero con otra persona. Y de repente te encuentras sin lugar y sin persona a la que recurrir. No te queda nada. Ahora parece que nunca vas a encontrar todo aquello que perdiste, todo se ve negro. Un futuro cuanto menos oscuro. Pero el día menos esperado te das cuenta de que el mundo parece infinito y las personas inacabables y que, aunque al principio cueste, finalmente acabarás encontrando de nuevo un lugar especial que compartir con una persona especial.