jueves, 24 de febrero de 2022

Una vez más

¿Cómo puedes escucharme completamente rota y marcharte cuando estoy inundada en lágrimas? ¿Cómo puedes irte cuando te estoy rogando que te quedes? ¿Cómo me dejas cuando te estoy suplicando que por favor me acompañes? ¿Es que acaso no te rompe el corazón huir así? ¿Es que no te causa ningún remordimiento abandonarme en mi peor momento? Después de haberme dicho mil veces que me quieres, que lo darías todo por mí, cuando yo lo único que quiero es que permanezcas a mi lado. Estás cometiendo los mismos errores que él, me estás descuidando, me estás haciendo sentir mal. Y yo no sé si puedo pasar por eso una vez más. No sé si podré soportar que me abandones cuando más te necesito para irte con alguien más. 

Un solo segundo más

Cada día es una nueva derrota para mí, un reto que no logro superar. Cada segundo estoy más desolada. Más perdida. Más vulnerable. Más rota. Trato de pedir ayuda sin darme cuenta de que no hay quien quiera salvarme, ni siquiera aquellos que tanto se jactan de quererme. Todos se van cuando las cosas están mal y lo único que yo puedo ofrecer es un completo desastre. No puedo culparles por querer dejarme atrás, por hacer sus vidas un poco más sencillas. Así que me rodeo de soledad y la única que se atreve a acercarse es la inseguridad. Ya no me veo en un futuro, a veces, hasta me cuesta soportar mi presencia en el presente. Otras tantas deseo que la pesadilla se acabe ya o que, al menos, haya alguien dispuesto a quererme, pero a hacerlo de verdad, porque yo ya no estoy segura de que pueda aguantar un solo segundo más. 

miércoles, 23 de febrero de 2022

Llegar hasta el final

Un día estoy en la cima y, al siguiente, caigo en picado sin que nada pueda detenerme. No logro frenar la caída y, mientras más cerca estoy del final, más me asusta. Aparto a todos de mi lado en el proceso, tan aterrada por perderlos que al final los acabo echando yo. Cuando estoy bien todo es maravilloso, pero, entonces, ocurre algo, cualquier cosa, y me vengo abajo. No sé cómo reaccionar sin dañar a los demás. No sé cómo actuar sin lastimarme a mí misma en el proceso. No sé qué hacer para dejar de estar tan mal, ni cómo conseguir estar bien y no echarlo a perder en el proceso. A veces siento que me saboteo constantemente, que me regodeo en el dolor, como si la felicidad no fuese algo que quiero alcanzar. Quizás, por eso, me tiro desde cada vez más alto sin ningún tipo de seguridad para protegerme, porque simplemente busco llegar hasta el final.

jueves, 10 de febrero de 2022

Te escogería mil veces más

Las cosas están empezando a ir mal y tengo la certeza de que es porque, por fin, has empezado a cansarte de mí. Era cuestión de tiempo, estaba segura de que a ti también te ocurriría, a fin de cuentas no hay excepciones en cuanto a soportarme se refiere. 
Todo está bien y de la nada te enfadas. 
Y a mí solo me dan ganas de llorar. 
Luego me dices que me quieres. 
Yo ya no sé si será verdad. 
O si así debe de ser el amor.
A veces creo que no, otras te quiero tanto que se me olvida el dolor. En ocasiones la culpable soy yo, me enfado, tampoco sé por qué, y lo pagas tú porque no hay nadie más con quien pueda descargar mi ira. Y supongo que no somos nosotros, que no tenemos la culpa de querernos a enfados, que es esta maldita vida que poco a poco acaba con los dos. La que provoca que llore en mitad de un centro comercial y me tengas que abrazar mientras siento que el mundo se desmorona a nuestro alrededor y que lo único que me mantiene en pie son tus brazos. A veces esas mismas lágrimas son tuyas y, otras, simplemente nuestras. Lo único que sé es que después de cada enfado, de cada lágrima y de cada gota de dolor, volvería a verte bajar aquellas escaleras por primera vez y te escogería mil veces más.