viernes, 29 de octubre de 2021
Me asusta que me asuste tanto perderte
Me vuelvo a sentir desplazada y esta vez duele más porque pensaba que contigo me sentiría especial. O, al menos, esperaba que me tratases de manera diferente al resto. Me equivoqué, como siempre, yo y mi maldita tendencia a esperar más de los demás de lo que jamás tendré. Se me queda clavada la espina de no haberte contado mi angustia, pero mi afán por no hacer sentir mal a otros hace que me calle y me lo trague. Así que lloro en la soledad cuando te despido y me pregunto si serás capaz de ver que hay algo en mí que está mal. Y, sin preguntarte, sé que la respuesta es que no; siempre he sido demasiado buena actriz como para dejarte ver ahora lo vacía que me siento por dentro. Me asusta el necesitar tanta atención porque no quiero suponerte una carga, me asusta estar tan mal y no sentirme lo suficientemente cómoda como para pedirte ayuda, me asusta que me asuste tanto perderte. Así que hoy no me atrevo a decirte lo poco querida que me siento, al igual que me callo lo mucho que te quiero yo. Y supongo que, al final, con mi silencio perdemos los dos.
miércoles, 20 de octubre de 2021
Todo va mal y, sin embargo, me va tan bien en realidad
Hoy la vida me duele un poco menos. Todo va mal y, sin embargo, me va tan bien en realidad. Estoy perdida, tanto, que me temo no ser capaz de encontrarme, pero te he encontrado a ti. O tú a mí. Eres capaz de ver aquello que llevo tanto tiempo encerrando, eso que nunca muestro por miedo a la incomprensión. Tú eres tan yo, con historias similares, pasados comunes y dolores compartidos. Te veo en mis debilidades e inseguridades, y te entiendo. Tú a mí también. Pensaba que ya nadie iba a ser capaz de querer conocerme, que no me podría sentir cómoda entre otras personas porque nadie siente este dolor que acarreo a todas partes. Hasta que has llegado tú y ahora, por fin, comienzo a teñir la vida de color. Por eso me da igual que todo vaya mal en realidad, porque ahí, en la tormenta, sé que voy a tener a alguien a quien correr a abrazar cuando me muera de miedo.
domingo, 3 de octubre de 2021
Miedo
El miedo se apodera de mí una vez más o, quizás, simplemente debería llamarlo inseguridad. No soy capaz de mantenerle la mirada al reflejo del espejo por más que lo intento. Tengo que irme y, sin embargo, antes me cambio de atuendo diez veces y lo único que consigo con ello es verme cada vez peor. Pienso en no ir, en quedarme encerrada. Probablemente sea lo mejor. Luego te me vienes a la cabeza y las ganas de llorar solo aumentan, porque ¿cómo te voy a gustar siendo así? Si es imposible que alguien me encuentre guapa. Así que cuando me miras a los ojos y me preguntas si me pasa algo me callo, lo hago porque sé que esta inseguridad alguna vez va a destrozarnos, porque ya te dije ayer lo fea que me veía y no quería ser repetitiva, pero la inseguridad se mantiene y, con ella, vienen otros miedos. Miedo a que algún día ya no me veas igual, miedo a que te des cuenta de que no soy para tanto, miedo a no ser suficiente, miedo a que encuentres a alguien mejor, miedo a que no sientas lo mismo que yo. Miedo a que te vayas, como han hecho todos los demás. Miedo a nunca ser capaz de sentirme bien.
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