jueves, 15 de julio de 2021

Empezar a amarnos

Ayer besé unos labios que no te pertenecían y, sin embargo, era tu nombre el que resonaba en mi cabeza con cada beso. Cuando me fui lo primero que hice fue contestar tus mensajes y, joder, ni siquiera se me pasó por la cabeza querer que aquel otro chico me quisese volver a ver. No sé si me arrepiento, supongo que sí y a la vez que no, porque al menos ahora puedo decir con total seguridad que no quiero otros besos que no provengan de tus labios, que solo en tus brazos me siento segura y que eres tú el que abarca cada uno de mis pensamientos. Podría decirte todo eso, pedirte que de una vez por todas decidamos que nos pertenecemos, pero tengo miedo. Miedo, porque igual que mis labios se posaron sobre otros y volvieron a ti, en tu lugar podría haberte ocurrido el efecto contrario. No estoy preparada para que te vayas con otra, no ahora que estamos tan cerca de poder empezar a amarnos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario