Te escribo a ti, que te levantas con la pierna izquierda. Que estás hecha un desastre cuando te miras al espejo. A ti, que no te peinas por las mañanas ni te maquillas para arreglar la mala cara. Te escribo, porque vistes con una sudadera y unos vaqueros y no te hace falta nada más. De verdad, no te hace falta nada más para ser perfecta. Te escribo porque me gusta tu sonrisa, porque para ser bonita no se necesita ser perfecta. A ti, con tu pelo hecho una maraña y ojeras de haberte quedado despierta hasta la madrugada. A ti, que lo único que te importa no se encuentra en lo que se ve, sino que en lo que se siente. Te escribo porque a tu manera, eres perfecta. Porque me encantas, con o sin hoyuelos, rubia o morena. Alta o baja. Gorda o flaca. Te escribo porque no me importa lo que vistas, sino cómo lo vistas. A ti, te escribo a ti, a la persona que está leyendo esto. Porque no necesito saber quién eres, para darme cuenta de que eres especial. Y a tu manera, perfecta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario