lunes, 11 de noviembre de 2019

Normal

Se me rompe el corazón cada vez que pienso que puede pasarte algo por el simple motivo de ser quien eres. Que por ir de la mano te van a mirar mal y que a cada beso vas a recibir mil amenazas. Se me rompe el alma de pensar que alguien pueda hacerte daño por no encajar en la definición estándar de normal. Que por ser sencillamente tú te van a tratar mal. Se me quiebra la voz cuando te defiendo, hay quien pensará que es porque soy débil; en realidad no tiene nada que ver. Si se me cubre la mirada de lágrimas es por rabia, rabia de todas las personas que no son capaces de comprender y respetar; y pena, pena por lo que piensan. Puede que viva en una burbuja en la que mi idea de un mundo mejor es demasiado utópica, puede que sea tonta o una ingenua por creer que amar hay que amarse por quien uno es, y que a veces eso no va a encajar con los estándares de lo normal; pero que eso está bien. Porque un día lo normal era tener esclavos, y ya no lo es. La ventaja de normal es que es una palabra que se adapta a cada tiempo, y el nuestro está cambiando; solo espero estar aquí cuando a mí y a mi gente se nos respete por igual.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Qué pensarás al ver mi nombre de nuevo en tu pantalla

Es apenas la una de la madrugada y lo único en lo que puedo pensar es en llamarte. Tu nombre retumba en mi cabeza como una canción pegadiza veraniega imposible de no tararear. Deletreo tu nombre y con cada letra formo una palabra que, de alguna forma que desconozco, siempre acaba siendo de amor. Pensaba que ya había pasado esta etapa, que por fin había superado todo lo que me hacías sentir; supongo que no. Que no necesito ni emborracharme para marcar tu número y levantarme preguntándome por qué lo he hecho, y que qué pensarás al ver mi nombre de nuevo en tu pantalla. Y quizás me llames de vuelta. O quizás tan solo veas números desconocidos en tu pantalla porque no conservas mi teléfono, y decidas borrar la notificación deshaciéndote así del último rastro que queda de mí.