¿Sabes cuántas oportunidades doy? Muchas. ¿Sabes cuántas oportunidades le he dado? Demasiadas. Y creo que ya va siendo hora de zanjar esto, de cambiar de rumbo, conocer a nuevas personas, personas que me valoren de verdad. Personas que me quieran. Personas que, al fin y al cabo, den por mí lo mismo que yo doy por ellas.