En ocasiones puedo estar completamente rodeada de personas y sentirme totalmente sola. No importa las personas que hayan a mi alrededor, sino la importancia que me den, y que yo les dé. Prefiero estar en compañía de una única persona que realmente esté interesada en mí, que tener a veinte y que solo sea una más del montón. No es lo que tienes, sino cómo lo cuidas. No es cuanto tienes, sino qué calidad tiene. No es de donde vienes, sino adónde perteneces.
sábado, 23 de septiembre de 2017
Comprendí
Hoy comprendí que el ayer por muy cerca que esté, no se puede alcanzar. Que las verdades hay que decirlas a la cara, aunque duelan, que los te quiero no siempre son verdaderos ni los te extraño sinceros. Comprendí que una disculpa a tiempo vale más que cualquier orgullo, que tratar de eliminar a una persona de tu vida, de olvidarla como si nada, no es la solución. Que las cosas hay que dejarlas claras. Comprendí que hay que luchar por quien merece la pena, y que a veces, las personas buenas hacen cosas malas y las personas malas hacen cosas buenas. Comprendí que en el mundo no todo es blanco ni negro, que existe ese punto intermedio en el que estamos todos. Comprendí que a veces las personas que menos muestran son las que más sienten, y que aquellas que dicen mostrar son las que más mienten. Comprendí que a veces amar no es suficiente, pero que te da motivos para luchar. Comprendí, también, que uno no se puede rendir con facilidad, que no te puedes dar por vencido con aquello que merece la pena y que un no se puede convertir en sí. Comprendí, que uno no se puede marchar sin intentarlo, porque todos merecemos una segunda oportunidad. Y si ya la hemos gastado, ¿por qué no obtener una más?